Emmy Brown
Groucho y yo no es una autobiografía al uso, ya que como él mismo reconoce al principio del libro: "Esta obra se inició como una autobiografía, pero pronto comprendí que no sería nada de eso. Es casi imposible escribir una biografía sincera". Y la verdad es que esto se nota. Si bien el comienzo donde va narrando algunas escenas de su infancia, sus comienzos en el mundo de la farándula, etc. responderían a lo que sería una autobiografía convencional (aunque bien es verdad que a veces me he preguntado si todas las anécdotas que narra ocurrieron en realidad) conforme va avanzando la historia, Groucho deja de lado la narración más o menos cronológica de los hechos para dar más protagonismo a sus ideas, opiniones sobre el matrimonio, el amor, los negocios, la vida social, el mundo del espectáculo, la televisión, el dinero y todo lo que en cada momento se le pase por la cabeza. Evita, en la medida de lo posible, hablar de su vida privada, de sus matrimonios, hijos, etc., nombrándolos de pasada o contando sólo alguna pequeña anécdota.
Después de leer este libro soy más fan de Groucho de lo que ya lo era, ya que en él no sólo te reencuentras con el estupendo cómico por todos conocido, sino que descubres a una persona excepcional, irreverente, crítica y que no tiene problema en llamar a las cosas por su nombre. El libro está escrito en 1959 y, como es lógico, esto se nota en algunas opiniones y en algunas referencias a la actualidad hoy ya superadas, pero otras siguen siendo tan actuales que pierdes la noción del tiempo, y es que hay cosas que no cambian.
El libro se lee con una facilidad pasmosa, sobre todo la parte que hace referencia a sus comienzos y que es divertidísima, siendo muchas veces una narración muy cinematográfica, como si estuviéramos viendo una peli de los hermanos Marx. La risa está asegurada. No hay duda de que no sólo engancha, sino que crea adicción. Quiero leer más de Groucho. ¡¡¡Absolutamente recomendable!!!
|