Joseph B. Macgregor (Registrado)
Partiendo de un análisis escrupulosamente minucioso del cuadro "Los Fusilamientos
del Tres de Mayo de 1808",
Hugh Thomas realiza en primer lugar
una narración cronológica y ordenada, bastante pormenorizada y muy completa además,
de todos los acontecimientos relacionados con la Guerra de Independencia Española,
exponiendo además las causas y motivos que favorecieron o permitieron la invasión
napoleónica, las posteriores revueltas populares del dos y el tres de mayo, etc.
Así mismo, el historiador británico realiza un interesante y enriquecedor recorrido
biográfico sobre el autor del cuadro en cuestión, Francisco de Goya,
exponiendo además las contradicciones o ambigüedades contenidas en dicha obra pictórica
a nivel ideológico o político. Pero también expone las de Goya de quien se sabe
que apoyó a
José Bonaparte y que era seguidor de las ideas "afrancesadas". Una
cosa era que Goya rechazara los brutales acontecimientos de los que pudo ser testigo
(o que conoció por otras fuentes) y que tan bien supo reflejar en sus "Desastres
de la Guerra" y otra muy distinta es que el artista se sintiera identificado
con el levantamiento popular ya que los sublevados defendían posturas con las que
un liberal, seguidor de las ideas ilustradas y afrancesadas, poco podía estar de
acuerdo.
Para Thomas, "Los fusilamientos…" refleja el eterno conflicto patrio
entre razón y fe, racionalismo y brutalidad, tradicionalismo y liberalismo, ateísmo
y religión… entre un modo de pensar y ver la vida eminentemente francés (o europeo)
y el carácter cerrado - caracterizado por un nacionalismo exaltado e irracional
- de la España de entonces, en donde la incultura, la superstición y el catolicismo
más exacerbado eran las señas de identidad de un país cultural e ideológicamente
mucho más atrasado que el francés y que al rebelarse en el fondo demostraba que
se negaba a crecer.
Pienso que en ese sentido el libro resulta de gran interés y actualidad ya que presenta
un punto de vista bastante desmitificador de la guerra de Independencia Española,
de los levantamientos de Madrid y de la figura de Goya que poco tienen que ver con
los faustos y celebraciones, exposiciones y homenajes, que se están haciendo en
algunos rincones de nuestro país – principalmente en Madrid – en torno al Dos y
Tres de Mayo enfocados como una muestra de heroísmo y valor del pueblo español contra
el invasor extranjero, sin entrar en mayores profundizaciones.
Joseph B Macgregor
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