Manel Haro (Registrado)
Cuando
Pep Blay pensó en
Gotholàndia,
en realidad estaba ideando la manera para que su sobrino aparcara por unos instantes
los videojuegos y empezara a leer. Pensó que, si tanto le gustaban las consolas,
lo mejor era escribir una novela fantástica de
mitos y leyendas donde el eje central
fuera un videojuego. El resultado fue que el sobrino de
Pep Blay agarró el libro y no lo soltó
hasta que llegó a la última página. Cosa rara en él, dice el autor, porque no es
lector habitual.
Por lo tanto esta novela juvenil de género fantástico tiene los ingredientes precisos
para convencer, no sólo a los ávidos lectores, sino también a aquellos que disfrutan
más de la imagen que de la letra impresa. Porque la gracia de
Gotholàndia
es precisamente su fuerza visual. El joven lector sentirá que, con cada capítulo
que lee, se adentrará en una nueva pantalla llena de aventuras y personajes mitológicos.
Aunque el público objetivo de este libro sean los chicos y chicas de entre 9 y 13
años, lo cierto es que cualquier lector interesado en los argumentos fantásticos
podrá dejarse llevar por esta aventura de
leyendas y
seres mágicos.
Hasta la fecha,
Gotholàndia solamente
puede leerse en catalán (Editorial Montena), pero esperemos que
en el futuro sea traducida al castellano para disfrute de un mayor número de jóvenes
lectores.
Manel Haro
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