MrRorschach (Registrado)
Según nos dicen los editores de
Gladiator,
esta novela sirvió de inspiración para los creadores de Superman. La figura de este
superhombre moderno "supuso la simiente para la creación de uno de los iconos de la cultura popular más importantes del siglo XX, el superhéroe de los cómics creado por Joe Shuster y Jerry Siegel". Personalmente, y tras leer la novela, debo reconocer que, a mi, Hugo Danner me parece el precedente literario más evidente del Increíble Hulk.
Digo esto porque, sin querer llevarle la contraria a los conocedores de la ciencia ficción "pulp" de los años 30, la visión de
Philip Wylie sobre el comportamiento humano ante lo extraordinario sitúa a su personaje en las mismas disyuntivas que al "gigante esmeralda". Y sin querer entrar en mayores comparaciones, baste una descripción de Hugo Danner y sus habilidades: hijo de un científico con inquietudes en la experimentación biológica y la mejora de la especie humana, durante su gestación le aplicará un tratamiento desconocido que le otorga sus increíbles poderes. Se hará más fuerte y resistente que ningún otro, capaz de resistir cualquier enfermedad y curarse de heridas mortales. Pero, en el fondo, no dejará de ser un hombre. Víctima de sus pasiones (amor, odio, rencor...), y falible como todo humano. En ningún caso, el personaje de recta moral y comportamiento intachable que alberga bajo su capa a los ciudadanos de Metrópolis.
Así pues, cuando uno esperaría encontrarse con un brillante héroe y sus admirables hazañas, el lector se topa con un hércules del siglo XX al que el infortunio ha desprovisto de trabajos con los que alcanzar la gloria. A lo largo de la novela acompañamos a este fenómeno de la ciencia desde su infancia. Y, desde el mismo principio, sentimos su angustia. Por tener que disimular sus "poderes". Por no encontrar la tarea que le convierta en el héroe que parece destinado a ser. Pero, sobre todo, por el rechazo y la incomprensión que recibe por quienes saben de su don. Hugo Danner vaga por el mundo sin rumbo, persiguiendo ese futuro dorado y escapando a la vez de sí mismo y de su incapacidad para integrarse entre las personas normales.
Todo lo descrito convierte a
Gladiator
en una novela que reverdece las historias de los héroes trágicos clásicos, aunque lastrada por una prosa que a ratos se enmaraña. Un fallo cuya autoría es complicada de deducir, pues ciertos errores "de bulto" me hacen sospechar de una traducción mal acabada (la misma palabra se repite de forma consecutiva en el texto, equivocaciones al construir un tiempo verbal...) Aún así, recomiendo su lectura a aficionados de la ficción y/o los cómics de superhéroes (estos últimos podrán buscar sus propios paralelismos con otros personajes de las viñetas).
MrRorschach
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