Wineruda
Cuanto más leo a Carson McCullers, más me gusta. El dibujo del personaje de Frankie (su soledad,
sus miedos, sus odios, sus reacciones, hasta la evolución de cómo quiere que le llamen a lo largo de
la novela) es de una sensibilidad sorprendente y exquisita.
Todo la novela nos rodea de su ambiente, del calor, de los problemas de una chica inadaptada
(porque no quiere) y soñadora. Nos agobia sus agobios, nos angustian sus angustias, hasta sus
sueños, por un momento, parecen los que nosotros desearíamos en ese momento. ¿qué más
podemos pedir de una novela?
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