Shevat (Registrado)
Esta novela es una visión interesante, aunque no demasiado objetiva, de aquel conflicto, de las gentes que conformaban el pueblo vasco entonces y de su relación con los “españoles”. Visión que sorprende por lo cercana que parece a la que vivimos en nuestros días, con la que se llega a entender un poco más el origen de los odios aún latentes en el País Vasco y de la personalidad de los vascos nativos, con retratos que te provocan una sonrisa por sus tópicos sobre la nobleza, sentido de la democracia, anticlasismo y demás virtudes de los vascones frente a los supuestos defectos de los castellanos, basados lógicamente en la ignorancia y el frentismo exacerbado, olvidándose de que en una guerra todos pierden y ésta en concreto fue una lucha fraticida entre españoles de ideologías diferentes que hizo sufrir a los dos bandos por igual, sobre todo a la gente humilde que no entendía de política ni quería entender y que se vio obligada a posicionarse en una guerra que no habían pedido.
La profusión de detalles se hace un poco pesada, pero las descripciones de los usos y costumbres de las gentes, el día a día de la guerra, a modo de relato periodístico, convierte El árbol de Gernika en un valioso documento histórico.
Silvia Manso (shevat)
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