Manel Haro (Registrado)
Que nadie se equivoque, El apóstol número 13 nada tiene que ver con novelas tipo El Código da Vinci con sociedades secretas que buscan el Santo Grial o le dan un nuevo aire a María Magdalena, etc. Si tuviéramos que clasificar esta novela, iría más en la línea de El nombre de la rosa.
Estamos ante un thriller histórico muy ambicioso, que le sirve al autor para hacer una crítica mordaz a la actual Iglesia católica. Michel Benoît era monje benedictino y estuvo trabajando, hace años, cerca del Vaticano, como el protagonista de la novela, el padre Nil. A uno le da por pensar que algo ocurrió en aquella temporada vaticana, para que el escritor se ensañe de esa manera contra los altos cargos de la ciudad santa.
Y es que el mayor tirano de la novela es un cardenal austriaco, amante del poder y favorito del Papa Juan Pablo II, que además es una figura importante del conservadurismo más rancio de la Iglesia, que intenta instaurar viejos sistemas anclados en un pasado lejanísimo. Además, este cardenal odia a los polacos y estuvo, de joven, aliado a las juventudes hitlerianas, al igual que su padre, que violó y asesinó a personas inocentes. Estamos hablando, en la novela, del cardenal Catzinger, que sabe que cuando muera Juan Pablo II, él será el nuevo Papa. Seguro que a alguien ya le suena de quién habla el autor en realidad...
Uno disfruta la novela, no solamente por la intriga, magistralmente pensada, sino también por estas pedradas, atrevidas, hacia el Vaticano: …"aquí nada ni nadie es inocente. No sabes hasta qué punto es peligroso el Vaticano, hay que desconfiar absolutamente de todos. Este lugar transforma a todos los que se acercan a él; ya nunca vuelven a ser los mismos".
En esta panorama se mueve el padre Nil, que lo único que ansía es buscar la verdad para sí mismo. La novela no es pretenciosa como otras tantas que circulan por librerías, es una apuesta personal por un modo de entender las religiones y la historia de nuestra civilización.
Para que una novela de género histórico sea buena, tiene que dejarnos esa sensación de que, aun sabiendo que es ficción, no hay ningún elemento en la obra que nos diga que aquello que nos cuentan no pudo haber sucedido en realidad. En El apóstol número 13 se plantea una reformulación histórica de los orígenes del catolicismo, de su relación con los judíos y de la religión musulmana. No hay nada que distorsione la historia y que acabemos pensado que el autor haya querido rizar tanto el rizo, que ya ni nos creemos lo que nos cuenta. Es todo lo contrario, el lector se implica con una trama creíble y no deja el libro hasta llegar al final.
Una novela que da un nuevo aire al género de los thrillers histórico religiosos y cuyo autor ha demostrado sus dotes para seducirnos con su calidad y no caer en errores demasiado frecuentes en novelas de este estilo. Michel Benoît ha entrado como una apisonadora en el panorama narrativo con una obra impresionante.
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Invitado
Se trata de un libro muy entretenido que te incita a no cesar en su lectura hasta acabarlo.
Destacaría, por supuesto, la interesante investigación que lleva a cabo el padre Nil (protagonista), que no deja de ser la continuación de la que, en su día, realizó su amigo Andrei y mediante la cual se nos va desvelando un secreto que podría afectar, no sólo a la religión católica actual, sino también a la musulmana y judía.
Este secreto debe de ser protegido por el Vaticano a toda costa y a cualquier precio. Esto hace que la trama posea cierto aire detectivesco.
Igualmente interesantes son los golpes que Benoît "pega" al Vaticano, los cuales, personalmente los juzgo como: cuando el río suena...
En definitiva, una excelente lectura. Recomendable.
Álvaro Gómez
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