Pilar Alonso (Registrado)
El tema de la prostitución heterosexual masculina en el siglo XIX no deja de suscitar
interés, teniendo en cuenta que es un tema sobre el que se ha escrito muy poco y,
como reconoce la misma autora, la tarea de documentarse no resulta fácil.
El amante se desarrolla justamente en ese mundo, aunque
bien es cierto que no lo hace en profundidad, y nos presenta a un hombre que a los
trece años, hambriento y desesperado, fue recogido por la dueña de un burdel, que
le enseñó el oficio con el que se ganaría la vida.
Por el contrario, Anne Aimes es una mujer que no ha podido disfrutar de su juventud
por problemas familiares y que ahora, ya fuera de circulación como señorita casadera,
desea experimentar el placer que le ha sido negado.
Y, eso sí, placer hay mucho en la novela. Escenas explícitas entre ambos amantes,
sin caer en la vulgaridad, y una corriente romántica fluctuando bajo ellos. Pero
la cosa no queda ahí. De trasfondo sucede algo más, una misteriosa amenaza se cierne
sobre Michel y ahora también sobre Anne, encarnada en “el hombre”, alguien que lleva
persiguiendo y atormentando al seductor durante años. Una figura que no aparece
hasta el final y que durante toda la trama figura sólo como “el hombre”, con muchas
referencias a él, pero tan difusas y confusas que
el lector debe
releer varias veces algún párrafo
para enterarse bien de qué es lo que sucedió en tal o cual momento, sin que, en
la mayoría de los casos, pueda sacar nada en claro. Y es que la autora ha querido
mantener el misterio de una forma tan hermética, hasta las últimas páginas, en que
casi todo queda debidamente aclarado y resuelto, que el camino que conduce a ellas
se hace en ocasiones farragoso e incluso incomprensible.
Si a ello le añadimos las repeticiones de ideas o sensaciones, de ella acerca de
que es una solterona, de él sobre que otra mujer vuelva a desearle... tenemos una
novela que se atraganta en no pocas ocasiones y que no se caracteriza precisamente
por la sencillez de su planteamiento.
A pesar de todo ello,
El amante tiene algunos
puntos de interés acerca de la prostitución o los anticonceptivos, además del misterio
que envuelve toda la historia, y que compensan en cierto modo el ritmo irregular
de la trama.
Pilar Alonso
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