Manel Haro (Registrado)
La historia de por sí ya promete. Una niña que desaparece en
la época de la Francia ocupada, unos
padres que la buscan desesperadamente, pero que tienen que luchar también contra
el antisemitismo. Y un resultado trágico: Dora Bruder aparece en las listas de
deportados a Auschwitz. No les he revelado nada que no podamos
leer en la contraportada de la novela. La fuerza de esta obra radica en la reconstrucción
de los hechos, en cómo Patrick Modiano rastrea e investiga para mostrarnos
esos instantes intermedios llenos de tintes dramáticos.
No es de extrañar que
el lector espere una historia de tormentos,
de episodios trágicos y de extrema dureza. Pero lo que encontramos en
Dora Bruder
no es una recreación macabra de una agonía familiar, sino más bien un compendio
de datos y tristes anécdotas que permiten entender mejor la situación que vivieron
los judíos de la Francia ocupada. Sí que en las primeras 70 páginas es difícil soltar
el libro, mientras vamos profundizando en la vida de Dora Bruder, pero, a partir
de ahí, el autor empieza una serie de divagaciones sobre sí mismo e inicia un resumen
de documentos sobre otros judíos que no vienen al caso con la vida de
la niña desaparecida. Esto provoca inevitablemente
que la novela vaya perdiendo fuerza, sobre todo teniendo en cuenta que ya conocemos,
grosso modo, el desenlace desde la primera página.
La sensación es que la novela promete más de lo que en realidad ofrece. Estamos
tan acostumbrados a las historias de
niños judíos en la literatura y en el cine,
que esta novela de Patrick Modiano me resulta algo descafeinada.
Manel Haro
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