Joseph B. Macgregor (Registrado)
Aunque se trata de una de las primeras novelas cortas escritas por James, se pueden observar en ella algunos de los rasgos más puros de su estilo que desarrollaría cada vez con mayor complejidad a lo largo de su extensa carrera literaria. En ese sentido, es una narración menos compleja estilísticamente que la de obras posteriores, aunque no exenta de idéntica profundidad en estructura o planteamiento.
En primer lugar, destacaría el uso del punto de vista. James no un moralista ni tampoco sus obras se caracterizan por el abuso y el uso de moralejas o lecciones éticas. Nunca juzga a sus personajes. Son ellos los que opinan los unos sobre a los otros y es el lector, en todo caso, el que tendrá que hacer, si le place, los enjuiciamientos oportunos.
En este relato, se nos narra la acción a través de una única mirada, la de Winterbourne, y todo lo que sabemos de Daisy Miller lo vamos conociendo a través de él. De igual modo, vamos siguiendo la evolución de esta visión, en un principio positiva pero que irá cambiando conforme nuevos personajes como la tía o la señora Walker van haciendo aparición. En mi opinión, el buen concepto que sobre la señorita Miller tiene su admirador se va llenando poco a poco de más y más prejuicios y son estos los que no le permiten percibirla en toda su plenitud. No será a partir del episodio del Coliseo sobre todo cuando descubra por fin quien era Daisy Miller verdaderamente: una chica desinhibida, encantadora, sin maldad ninguna y sobre todo muy inocente. Opino que Daisy está enamorada de Winterbourne pero en ningún momento sale con el conde italiano por darle celos. Por ejemplo, resulta enormemente significativo el hecho que ella vaya de paseo cogida del brazo de ambos admiradores con total naturalidad.
Me da la impresión que es la mirada de los que la rodean los que dan a sus actos un valor de desafío o de desvergüenza que ella en ningún momento quiere inspirar. Por ejemplo, cuando la joven se presenta en la reunión con enorme retraso y acompañada de su amigo italiano será la señora Walker la que interprete su gesto como una venganza hacia su persona. Sin embargo, a la chica le extraña que ésta le vuelva la espalda cuando va a despedirse de ella. Daisy nos es consciente de haber hecho nada malo.
En segundo lugar, pienso que James una vez más nos brinda la posibilidad de dobles lecturas o miradas más profundas o sugerentes que las percibidas en primer plano. En mi opinión, el personaje de Daisy tiene un claro carácter simbólico: La señorita Miller es América, lugar de origen también de Winterbourne (y de James), un joven al que su educación europea le han hecho perder sus costumbres, sus raíces, unos modos de vida o de pensar simbolizados en esta chica a la que no entiende ni acepta del todo, sólo cuando es ya demasiado tarde. Pero tampoco se siente del todo identificado con lo europeo. El protagonista, como le sucedió al propio autor de la novela, vive en una especie de tierra de nadie, sin un suelo firme en el que apoyarse. Este tema será una constante en la mayor parte de su novelística.
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Shamyra
Joseph, he leído la novelita y he de decirte que la he disfrutado mucho.
El personaje de Daisy Miller me parece uno de los mejor logrados de los últimos con los que me haya topado últimamente. Su carácter extrovertido la convierte en el blanco de toda clase de críticas y habladurías que conforman la sociedad de una época y un momento determinados y en ese sentido me ha resultado un poco cruel. La rigidez de la etiqueta y las buenas costumbres tratan de eclipsar su personalidad y enconsertarla en unas reglas no escritas pero aceptadas por todos. Me ha parecido un canto a la libertad precioso.
El personaje de la madre es genial, incapaz de ver o mejor dicho frenar los impulsos de su joven hija. El secretario y Giovanelli creo que podrían haber tenido algo más de desarrollo, especialmente el primero, cuya figura no queda bien definida en la historia. La tía de Winterbourne y la señorita Walker encarnan esa parte de la sociedad más crítica y petulante. Y el propio Winterbourne, moviéndose entre lo "correcto" y el sentimiento... es sin duda de lo mejor de la obra, sobre todo al final. ¡¡¡Gracias!!!
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Invitado
Es conveniente señalar que esta novela muestra un poco el lado de la mujer, la muestra desde el lado tierno, hasta el lado caprichoso.
Ojo: SPOILERS. Si no has leído el libro sáltate este comentario
La novela no es la gran cosa, pero seamos conscientes: ese tipo de narración nos cautiva por igual, sentimos la alegría que producen las personajes hasta la tristeza de la muete de Daisy. En ti y sólo en ti se puede encontrar el deseo de leerla.
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