Randflag
Dos clases distintas de discursos, veinte años de diferencia entre una y otra. La primera, contra el senador Catilina la hizo en la cumbre de su carrera (había llegado a cónsul de Roma, siendo un simple "pueblerino", un "hombre nuevo") y es tal la electricidad de su discurso...(quién no recuerda eso de "¿Hasta cuando abusarás de nuestra paciencia?") que si se entra en él sin prejuicios de ninguna clase (por lo tostonazo que era traducir al latín sus obras), y con las necesarias introducciones históricas antes de cada discurso, se disfruta muchísimo al situarse casi a nivel de grada, y codeándose con otros senadores que aún no eran famosos, como César o Catón.
Animo a todos a que se acerquen a los dos discursos con la mente abierta y ya verán lo apasionante de la vida política en los últimos años de la república... muy parecida... por cierto... a la que vivimos ahora (corrupción, poder absoluto, destrucción del adversario).
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