Patricia Calvo (Registrado)
Una novela apasionante que conjuga a la perfección las pasiones, las intrigas personales y la azarosa vida sexual de la zarina rusa con los acontecimientos políticos y sociales del siglo XVIII. Silvia Miguens, una autora con una reconocida trayectoria como novelista en su país, Argentina, nos ha sorprendido con una Catalina muy humana, carente de cariño durante casi toda su vida, una gran mujer que dejó su huella en la historia por modernizar una Rusia anclada en el medioevo. Todo un ejemplo de superación, desde la pequeña Figchen que tuvo problemas con su espalda y realmente era poco agraciada, pasando por la mujer ignorada por su esposo durante más de 8 años, hasta la madre a la que le arrebatan sus hijos nada más nacer. Todavía me pregunto de dónde sacaba las fuerzas esta mujer de rompe y rasga para sobreponerse a cada obstáculo que le ponía la vida. Cuando lees cosas así te animan ante las adversidades y te ayudan a seguir adelante con fuerza, con la fuerza que cada uno de nosotros llevamos dentro y que a veces permanece adormecida.
Los personajes están perfectamente perfilados a través de los diálogos entre unos y otros, apenas hay descripción, lo que agiliza enormemente la lectura. Todos ellos alcanzan un gran realismo y cada uno de ellos ha sido escogido cuidadosamente porque ejercieron algún tipo de influencia o marcaron la vida de Catalina, su nana Babet, su malogrado esposo el zar Pedro III o incluso sus amantes como Gregorio Orlov y Gregorio Potemkim.
Un detalle que me ha llamado la atención y me ha encantado, cada capítulo se abre con una cita de la propia Catalina, una frase dicha por ella que avanza de algún modo lo que se relata en las siguientes páginas.
La autora ha logrado una trama única, trepidante, con un gran ritmo que permite leer la novela casi del tirón, desde la primera página engancha, no puedes soltarla, no puedes dejar de leerla para esperar con ansia qué sucederá en el siguiente capítulo, y esto, hoy en día es algo difícil de conseguir.
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