jonh14 (Registrado)
Atención, SPOILERS! Si no te has leído el libro sáltate este comentario pues desvela parte importante del argumento.
Jonh. Tengo 14 años y me leí el libro en 5 días por un trabajo escolar de mi profe Marisol.
"Buscamos la felicidad, pero sin saber dónde, como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una." Voltaire
"Cándido" es un libro que se asemeja en mi vida, para iniciar éste lleva pasajes que refieren a momentos de felicidad pero, después se esfuman como aire; y creo que esto no sólo me pasa a mí si no a todos; un ejemplo de esto: hay momentos en el que yo gracias a la bondad de Dios realizo distintas actividades que me hacen sentir satisfecho, por lo cual me causa una felicidad, sin embargo existen momentos muy tristes como un fracaso causado por mi parte. Ha llegado momentos en el que me siento muy mal conmigo mismo, pero hasta ahí, a diferencia de Cándido que por alguna vez pasó por su mente la idea de ya no vivir, pero de igual forma los dos coincidimos en el significado del optimismo y los dos lo ejecutamos de la misma manera esta palabra, claro que cambia el tiempo y el lugar.
Yo soy un ser humano igual que todos, por lo tanto también me equivoco, semejantemente como él, yo sé aprender de mis errores, aunque en algunas ocasiones me cuesta un poco más de trabajo ya que yo tengo la debilidad de encerrarme en mis ideas, pero la minoría son incorrectas. Gracias a este libro he aprendido que si tengo un ideal tengo que tener bases para sostenerla.
Aquí se observa que el mundo está dividido en dos: eres de los que pisan o de los que te pisan; tengo dudas sobre esto, ya que bajo mi punto de vista creo que ni se debe pisar ni se debe ser pisado, teóricamente yo creo que debe ser un punto neutro, lo veo así porque esto me ha pasado a mí ya que yo he pisado (humillado), pero también me han pisado y por lo mismo que me encontrado en estas dos situaciones puedo decir que las dos son muy desagradables. Nunca me imaginé que con una palabra se podía hacer tantas maravillas y esa palabra es el “perdón”.
Ahora ya comprendo el concepto de inteligencia y veo que es el razonamiento que se aplica en la vida para solucionar los problemas cotidianos en todos los ámbitos, por ejemplo: mi defecto de ser orgulloso fue medio culminado gracias al apoyo de Dios, que me dio la inteligencia a mí y todos los seres humanos. Gracias a ello puedo tomar mis propias decisiones y pude sacar la fortaleza y el tragarme todo el orgullo para resolver el problema que me afectaba y dije, como era de esperar, las palabras mágicas, que son "me equivoqué, lo siento".
Bueno, la mayoría del libro se basa en que va en busca de un amor, de ello yo no puedo opinar ya que eso nunca lo he conocido, pero espero algún día conocerlo, ya que no es lo mismo amar que querer, porque yo quiero a una persona de la cual no me une ni un lazo sanguíneo pero hasta ahí. Puedo decir que me voy a dar cuenta de lo que suceda o cuando llegue esa chispa de luz, pero sería totalmente falso ya que yo creo que es algo que no avisa su inicio y mucho menos su fin. Tal vez me vaya dando cuenta poco a poco, pero presiento que no estoy en edad para vivir y decir eso. A lo mejor en un futuro cambie mi forma de pensar pero mientras lo dudo.
A pesar de que me he encontrado en situaciones muy desagradables, puedo decir que mi optimismo se asemeja al de Cándido ya que han pasado momentos en el cual he impulsado mi depresión hasta estancarla y después de un determinado tiempo me he animado para sobresalir y lograr mis propósitos.
Cándido es un hombre admirable que tiene una supervivencia y una euforia fenomenal, por ello hay ideas que me agradaron de este libro que espero aplicarlas en mi vida.
Más adelante se levanta su ánimo al tener la oportunidad de ver de nuevo a la señorita Cunegunda, pero de igual forma le cuenta sus desgracias esta mujer a Cándido, como que ella fue violada; además que observó cómo mataban a su madre y que le pertenecía a un judío y al mismo tiempo a un inquisidor.
Cándido, de igual forma, le cuenta lo ocurrido en el transcurso de su vida a partir desde que se marchó, del cual interviene una vieja que aparentemente de los dos nadie sabía su historia; pero como era de esperar después de haber asesinado al judío y el inquisidor huyeron y Cunegunda en el transcurso iba quejándose de sus desgracias, aunque la vieja oyendo esto decidió contarle su historia para que comprendiera que hay problemas más grandes que los que ella tiene entre ellos estaban que vio morir a su madre, que la violaban de diario, fue esclava, y además le cortaron una nalga, de esta manera le hizo comprender que fuera eufórica.
Más adelante realiza otras aventuras, aunque lo hace con el fin de huir y de igual forma se tiene que separar de Cunegunda y de la vieja nuevamente. A pesar de las desgracias que le habían ocurrido la vida le otorgó nuevas oportunidades, entre ellas, como el encuentro de un hermoso lugar lleno de metales y piedras preciosas en compañía de un aliado. Una vez culminada su visita y de haber recogido unos cuantos metales preciosos va en marcha para reencontrarse con su amada; en ello se encuentra con un gran filósofo que se llama Martín que lo acompaña a Venecia, que por cierto no comparte los mismos ideales en lo que es la vida.
Entre los países recorridos estaban Surinam, Burdeos, París, Dieppe, Portsmouth y España. Cuando llegaron a Venecia se dio cuenta de que no estaba Cunegunda y como era de esperar se deprimió, pasando un poco el tiempo se da cuenta de que hay gente más desdichada que él. Cuando Cándido visita al señor Pococurante percibe que tiene ideas agradables para Martín y deprimentes para Cándido.
Después de un tiempo Cándido conoce a uno extranjeros que eran reyes, los cuales le cuentan sus desgracias a Cándido y a Martín. Al dirigirse a Constantinopla en su camino se encuentran con unos antiguos compañeros que supuestamente estaban muertos, que son el filósofo Pangloss y el hermano de Cunegunda, que después de algunas pláticas retoman su camino para dirigirse al lugar donde se encuentra la vieja y Cunegunda.
Pero todo ciclo llega a su fin y éste no fue la excepción; después de una serie de riñas Cándido, la vieja, Cunegunda, Pangloss, Martín, Paquita y Alelí se convirtieron en hombres de bien y vivieron felices temporalmente en el mejor de los mundos posibles.
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