Anika (Registrado)
Con un título como este es fácil acertar el contenido, lo que esperas es que el autor te sorprenda y te lleve por sus derroteros para convencerte, hacerte disfrutar y no sentirte estafado. Y sorprende, porque no es una cámara oculta al uso (Gran Hermano, 1984, El show de Truman…) ya que tira y mucho de la fantasía y lo absurdo, especialmente de lo absurdo. Ahí radica su magia. Sin embargo del mismo modo en que cada situación se hace sorprendente a los ojos del lector, también cansa a éste porque la historia se convierte en una obsesión para el protagonista, y las escenas se alargan más de lo necesario. Lo más parecido a lo que conocemos, las similitudes más cercanas, están entre “Cámara oculta” y la película “El show de Truman”, pero lo absurdo de las escenas, justamente la quintaesencia de la novela, la hace particular y personal. Su prosa es buena, eso es innegable, a veces tienes la impresión de que con pocas palabras ves mucho, y que están muy bien puestas y no sobra ninguna. Lo que hace que la novela cueste de terminar es, siempre, la sensación de que podría haberse contado lo mismo con muchísimas menos páginas. Pero quizás esto haya resultado así porque “Cámara oculta”, después de libros de relatos y ensayos, sea la primera novela de Zoran Zivkovic. Por suerte yo estoy contenta de haberla leído, y como yo habrá muchos lectores que aprecien la magia del absurdo que ha creado este escritor serbio –a la par que político, filólogo y profesor de escritura creativa- ganador del premio World Fanstasy.
Anika Lillo
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