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Ficha realizada por Joseph B. Macgregor
CALIFORNIA 83
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(California 83) Pepe Colubi
Editorial Espasa 1ª edición: mayo 2008 © Pepe Colubi, 2008 © Editorial ESPASA-CALPE, S.A., 2008 Género: Novela Humor ISBN: 9788467028720 368 Páginas |
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España
1983. Pepe marcha a estudiar COU a California buscando una manera de eludir la mili
obligatoria. Una vez allí es acogido por una viuda llamada Betty que reside en la
típica casa californiana de puerta con rejilla verde -como la de las películas
y
los telefilmes de la tele-. La señora vive con la única compañía de su hijo Phil,
un joven flemático y poco conversador, que luce un peculiar bigote. Su principal
entretenimiento consiste en acudir de vez en cuando a un espectacular acuarium para
comprar nuevos peces para su pecera. También está suscrito al PlayBoy, algo que
choca mucho a Pepe ya que a Betty no parece importarle que su hijo consuma pornografía.
Pipi / Joe (sus nuevos nombres norteamericanos) descubre la tele por cable. Pronto,
se entusiasma con la posibilidad de poder ver tal cantidad de canales televisivos
-en España por aquel entonces sólo había dos-.
Joe se ve obligado a matricularse en una serie de asignaturas a cual más surrealista
ya que debe empezar sus estudios en el instituto. Pronto, las clases comienzan a
aburrirle soberanamente. También se enamora perdidamente de una joven compañera
de instituto y conoce a su primera panda de coleguillas con los que descubrirá el
"placer" de beber cerveza ilegalmente, participará en desmadrados partys
caseros o asistirá a conciertos inolvidables como los de The Police y The
Clash.
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Pepe Colubi es Autor Destacado
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Joseph B. Macgregor (Registrado)
Cuando uno pasa por una mala de racha, anímicamente hablando, toparse de pronto
con una novela como
California 83 resulta
de lo más reconfortante. Libros como éste deberían venderse en las farmacias o ser
recetados por psicólogos o psiquiatras como parte de sus
terapias.
Mi experiencia personal ha sido esa: estar dándole la vuelta al coco toda la tarde
por mil historias, super-agobiado, tristón, melancólico por asuntos cotidianos o
puramente sentimentales… en fin, lo que se dice hecho una auténtica mierda…y era
coger el libro de
Colubi y al instante sentir cómo una
sonrisa empezaba a dibujarse en mi rostro; sonrisa que evolucionaba pronto en carcajada
pura y dura. Así que leer
California 83
ha resultado una experiencia bastante terapéutica para mí.
Lo bueno de este libro es que el humor surge de las situaciones -es decir
Colubi hace "comedia clásica"- no sólo
de los diálogos o de afirmaciones más o menos ingeniosas o irónicas, que también
las hay. La carcajada estalla de manera impepinable en el lector cada vez que Pepe-Pipi-Joe
debe de enfrentarse a cualquier tipo de conflicto, de su actitud ante el problema,
por cómo reacciona ante él y por cómo lo resuelve o no, que casi siempre es que
no, o al menos no como a él le gustaría.
He leído en algún artículo de prensa que esta novela es bastante autobiográfica
y pienso que debe ser así, ya que
Colubi sabe extraer humor o hace comedia
de situaciones que podemos haber vivido cualquiera de nosotros, es decir, el humor
surge del absurdo de las cosas que nos pasan cualquier día, en cualquier momento…
¿Quién no ha ido a una fiesta casera / guateque y ha manchado la alfombra de la
casa con vómito provocado por el consumo excesivo de alcohol? ¿Quién no ha quedado
con los amigos cuando era adolescente con una panda de chicas con objeto de ligarse
a una de ellas y al final ha terminado enrollándose con una chica distinta?
Pepe es una auténtico freakie pero sobre todo es un tipo con vocación de
perdedor con el que resulta fácil -al menos a mí así me pasó- identificarse y que
provoca rápidamente nuestra simpatía y con el que nos solidarizamos al instante
y en él se encuentra un tanto por ciento muy importante del acierto de la novela.
Lo dicho: de consumo obligado para todo aquel que esté pasando por un mal momento
y quiera reconciliarse con el lado divertido de la vida.
Joseph B Macgregor
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Invitado
Oye,he leido casi todo tu artículo y estoy a favor más o menos salvo el final: vocación de perdedor.
Le conozco de vista,hemos coincidido en diversos actos.Reconozco que le tengo envidia por muchas cosas que él hizo o hace y yo no hago (ese año en EEUU, trabajar haciendo artículos sobre lo que ve en tv ¿a alguien no le gustaría Paris Hilton o resto ricos aparte o gente como Messi?). En realidad, si lo pienso, tengo yo mejor trabajo que él por una cosa que no voy a decir...me refiero a algo así como la seguridad que yo tengo de que me voy a jubilar en esto, él, como otros del show bussines, digamos, se conformaría con hacer anuncios de recopilaciones de música como Jose Ramón Pardo.
Al grano,comparado él con quien tenga un trabajo normal (mecánico,ect) en una empresa privada pequeña y tal y tal llamarlo perdedor, pues chico, en Asturias curra para todo lo que es público: Festival de cine,¿Cajastur-cultura?, en Madrid en el grupo PRISA(me alegraría ver su cumbre empezando por un progama para el solo).
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