Anika (Registrado)
Aunque casi parezca que lo haya dicho todo en la presentación, me quedan algunas cosas por decir que pertenecen más a mi punto de vista.
Como escritora Toti Martínez de Lezea es una maravilla, y su exhausta investigación, amén del hecho de que le apasiona la Historia y la lleva con rigor y pasión, hace que el libro sea ameno y muy real. No cree en las brujas ni en la brujería, y a pesar de ese escepticismo es capaz de de hacerte entrar en la mente tanto de víctimas como de inquisidores (¡y esto sin que sea una novela!). Se sucumbe fácilmente ante su forma de narrar los hechos y hasta se agradecen algunos comentarios personales que destacan porque probablemente el lector está de acuerdo con ella.
Pero además Toti es una experta ya en temas de herbolería y de la mujer en aquella época. De hecho es llamada a dar charlas sobre este tema.
Plantas, hierbas y hongos, brujas, hechiceras, parteras e inquisidores, demonios y dioses, leyendas y sentencias, rituales, akelarres, vampirismo, lamias, filtros de amor, conjuros y talismanes (sólo este tema se merece un capítulo aparte y Toti lo ha hecho)… no se deja nada al azar.
Quizás lo único que deba señalar aquí es que, como en “Leyendas de Euskal Herria”, el ámbito de este libro está centrado en el mismo lugar, pero no creo que eso importe mucho. En mi caso, aprecio más las historias centradas en un lugar que en un planeta entero (aunque ella también aporta información al respecto) porque me da una información más concreta de lo que quiero saber.
Sin duda para recomendarlo e incluso regalarlo porque es una maravilla.
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