Ficha realizada por Anika
BALADA DE CAÍN
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(Balada de Caín) Manuel Vicent
Editorial Círculo de Lectores Género: Drama 224 páginas |
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Cuenta el autor que Caín estaba enamorado de Abel y sufrió por él. Pero en Manhattan todos sus amigos e incluso los desconocidos le felicitaron por cometer el más extraño asesinato del siglo XX. Caín, un saxofonista, ha dado muerte a Abel, un bailarín, pero ... ¿cuándo fue?
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Anika
Pura literatura. He necesitado hasta un diccionario, jajaja. Es extravagante y excepcional. Extraño.
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Luis
He penetrado en otra dimensión.
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Zulema
Visión apocalíptica pero mágica y esperanzadora de nuestro ridículo y entrañable mundo. Sencillamente merece la pena. Lo que falta es que se reedite y no haya que matarse para conseguirlo.
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E-Bronsky
Los nuevos paraísos artificiales habitan hoy en día bajo las tapas de las alcantarillas de Manhattan, por cuyas aguas fecales navegan insomnes los caimanes arrojados por las tazas del water de los barrios más exclusivos de Nueva York: Allí los hombres rata se nutren de las excrecencias del lujo que a veces adopta la forma de un anillo de brillantes comprado en Tyffanys. Es la nueva ascética de nuestro tiempo.
El estilo impresionista y sensual de Vicent se basta por sí mismo para sostener una historia alucinante y desordenada en la que se funden el incesto bíblico y las discotecas after hours, el Génesis y una habitación de hotel, el desierto de Jericó y un club de jazz, una mona babuina y la inocencia perdida. Esta es la historia de amor de Caín, el rey del saxofón, por su hermano Abel, adorado por los sodomitas de todas las épocas: el primer asesino de la historia es un esteta y sólo mata por amor. Pero el castigo por su crimen será igualmente injusto y cruel: la inmortalidad y la nostalgia del paraiso perdido.
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Joseph B. Macgregor
El poder de la palabra. Qué grande es un novelista cuando puede hacernos caminar por donde desea, que fácil es dejarse llevar... viajar de Manhattan al desierto, un afroamericano toca el saxofón, una mujer pare bajo un sicómoro y sólo los diferencia un par de frases, segundos para el lector. Algo que nunca podrá hacer el cine por mucho técnica informática que inventen, porque La Balada para Caín se proyecta sobre mi mente cada vez que leo o releo algún párrafo, y son imágenes inconexas, que algún día tendrán sentido (o mejor que no, que no lo tengan).
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