Fermina Daza (Registrado)
¿Buscas entretenimiento con una base de humor poco corriente? ¿Quieres sonreir cada
pocos renglones? ¿Estás dispuesto a encontrar la ironía entre líneas unas veces
y otras de forma explícita? Pues te darás de lleno con todo lo anterior si sales
al encuentro de esta novela de ficción, fantástica (en todas las acepciones del
este adjetivo, menos la tercera)
No es una novela convencional, ni por el estilo literario, ni por la presentación
de la historia. Además de que los personajes también son "distintos", son estupendos
y los identificaremos poniéndoles la cara a gente de nuestro entorno más inmediato
o a personas de nuestra sociedad actual.
Es chocante e ingenioso el uso que hace de los adjetivos para nombrar a cada uno
de los personajes relevantes de la aventura protagonizada por Cochino, o bien son
nombrados por el tipo de actividad que realizan en la sociedad del Reino que habitan
o bien por las cualidades humanas que les caracterizan. Me ha encantado encontrarme
con esta original nomenclatura empleada por el autor.
Además de la crítica realizada a las instituciones enmarcadas en un tiempo pasado
pero extrapoladas de nuestra sociedad actual. Tremenda paliza la que le mete el
autor al sistema judicial, no deja títere con cabeza: desde la figura de
magistrados, pasando por los leguleyos
más estridentes o los jurados más subjetivos.
Será un abuelo el que cuenta la historia a dos de sus nietos antes de la comida,
dos nietos que tampoco son humanos y que juzgan las aventuras y desventuras del
personaje principal, que se mofan de las historias típicas de
héroes, y que darán versiones tan alternativas
como previsibles a las aventuras narradas.
No os perdáis las notas del autor a pie de página, pues una vez lees las primeras
estás deseando encontrártelas por la sonrisa que provocan fruto otra vez del ingenio
humorístico y de la ironía con que están escritas.
Tampoco tienen desperdicio los encabezamientos de cada uno de los capítulos, introductores
en tono jocoso de lo que será narrado en él. Estupendo detalle también.
No os puedo contar más de la novela, ésta, para saber cómo es, no puede contártela
nadie, esta vez no, pues lo que parece a priori un argumento manido se convierte
en algo totalmente distinto y es que ya lo dice su autor cuando titula el capítulo
2 ''Nada es tan simple como parece''.
Fermina Daza
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