Santi37
Elvira Lindo ha sufrido el "síndrome Maruja Torres". Afecta a aquellas chicas modernas que escriben divertidas columnillas en un diario de tirada nacional y a las que el ego les crece como un tumor maligno, y les acaba nublando la razón, hasta creerse que pueden con cualquier cosa. Y para demostrarlo, hacen una novela "seria".
Elvira Lindo ya había recibido el Premio Nacional de Literatura Infantil (soy -¿era?- fan de Manolito Gafotas) , y también es guionista y actriz ocasional en las pelis de Miguel Albaladejo.
Al parecer a esta chica no le es suficiente hacer tantas cosas, y hacerlas además pasablemente bien: no, a este tipo de chicas no les es suficiente: quieren ser "respetadas", como si tuviesen la sensación de no ser tomadas del todo en serio... ¿Y qué si fuera así, digo yo? Qué afán, éste de tomarse uno mismo demasiado en serio. Y qué peligroso.
El caso es que se pone a la tarea. Y el resultado es una novela en donde toodos los lugares comunes se dan cita (arribismo, envidias literarias) , junto con toodos los tipos humanos del mundillo literario y radiofónico del Madrid actual (esposas de, secretarios serviles, esposas-florero-pérfidas-y-calculadoras, primeras esposas humildes-añosas-y-abandonadas) , incluso toodas las opciones sexuales, con su representación paritaria de homosexuales y lesbianas, al cincuenta por ciento. Tampoco podía faltar una historia de abusos infantiles, y de postre una madre desconsiderada y ludópata.
La novela es un monumento al oportunismo. Y me da mucha pena y mucha rabia que personas que demuestran saber hacer reír con sus escritos malgasten su talento indudable por preferir ponerse dignas, por alcanzar un más que dudoso lugar de honor en el Olimpo de la Gran Literatura. Aunque si a Maruja Torres le dieron el Premio Planeta, todo puede ocurrir. (Un momento. ¿El Planeta, Gran Literatura? ¿Pero qué estoy diciendo?)
Lo que está meridianamente claro es que este tipo de escritores son comerciales; si no, no confiarían en ellos/as las grandes editoriales...
Allá vosotros si la leéis; pero seguro que hay en vuestra casa demasiadas novelas maravillosas esperando. Y tan poco tiempo para leerlas todas...
|
Ammayya
Verdaderamente es un libro "hueco", sin contenido, vas pasando páginas esperando que algo suceda y se desinfla sin remedio. He leido las columnas de Elvira Lindo y son ingeniosas y divertidas, pero este libro la desmerece. Para olvidar.
|