Anika
Este es un cuento infantil, sin embargo no es lectura para un niño, ni tampoco llega a un adulto. Se queda en algo intermedio, un querer y no poder. Ni para unos ni para otros. Es demasiado infantil para los adultos y demasiado crudo y enrevesado para los niños (dado que tiene un final de Expediente X). De fácil lectura y muy rápido, contiene una de las cosas más absurdas que he visto en cuentos: introducir a una persona real, en este caso Estefanía de Mónaco, y hacerle actuar como una tonta. Además adolece de coherencia pues su protagonista (una niña) se va de Galicia a Bélgica y no necesita aprender idiomas. No sé, esperaba más, quizá porque empezó muy bien.
El cuento está ilustrado con imágenes a lápiz cuya procedencia desconozco pero están bien bonitos.
Es el primer libro que leo de Emma Cohen, quien además de actriz ha publicado más cuentos, y algunas novelas. También ha dirigido cortometrajes y ha escrito guiones para televisión, radio y cine.
|