Joseph B. Macgregor (Registrado)
Aunque Mae es la protagonista absoluta de esta historia, en realidad ella es el núcleo sobre el que giran o se mueven una serie de personajes (los residentes de Kizuldah), con sus peculiaridades, contradicciones, dudas, errores y aciertos, tristezas y alegrías. Sucede como en la serie de televisión "Doctor en Alaska": aunque Joel Fleischman (Interpretado por Rob Morrow / Doblado por Rafa Romero) era quién ejercía las veces de personaje central, todos los habitantes de Cicely resultan ser igual de importantes. Al igual que Mae, el doctor Fleischman ejercía la función de personaje-aglutinador de los pequeños o grandes conflictos cotidianos de cada uno de los excéntricos residentes (Maggie O'Connell, Chris Stevens o Ed Chigliak) de su pequeña (y algo extravagante) comunidad, Tanto Cicely como Kizuldah resultan ser finalmente el protagonista único y global de ambas historias.
La novela resulta bastante entretenida, aunque a veces cuando plantea cuestiones de amplio calado científico (es decir cuando se habla de las once dimensiones, por ejemplo) me pierdo un poco. Entiendo que esto forma parte del entramado de cualquier novela de ciencia-ficción seria que se precie de serlo, pero toda esa parte me resultó bastante densa (lo que no quiere decir que me pareciera complicada de entender).
Al parecer, Geoff Ryman es uno de los fundadores implicados en el manifiesto literario 'Mundane SF', firmado por varios escritores de ciencia-ficción. Una de las máximas de dicha declaración consistía en intentar introducir la utilización de las tecnologías en los argumentos, uniendo lo que es 'real', en el presente más inmediato, y lo 'posible', en el futuro más plausible. La integración de estas teorías científicas ('Teoría del todo' o 'Teoría de supercuerdas' por ejemplo) tiene que ver con su adscripción a este documento. De igual modo, como sucedía en "253", la otra novela de Ryman que he tenido oportunidad de leer recientemente, el autor utiliza recursos literarios que tienen que ver con Internet, los emails, la comunicación virtual etc.
"Aire" es una novela algo compleja, que intenta tratar muchos temas; tremendamente ambiciosa. En ese sentido, pienso que uno de sus defectos reside precisamente en quiere abarcar demasiadas cosas, tratar demasiados asuntos. Semejante acumulación de reflexiones termina provocándome cierta insatisfacción y algo de cansancio también, ya que pienso que es prácticamente imposible hablar de todos ellos con la necesaria profundidad y amenidad. O al menos, no siento que todo me interese por igual o con la misma intensidad. Ciertamente, Ryman sabe manejar bien la trama, mantener el interés y la historia no puede ser más original. Pero, en mi opinión, tiene ese pequeño defecto: que no consigue divertirme en todo momento.
Sin embargo de entre todas las cuestiones que se plantean a lo largo de la narración, uno de las que más me interesan es la que tiene que ver con las consecuencias que provoca el uso del nuevo sistema virtual en la comunidad donde reside Mae y los intentos de ésta por convencer a sus vecinos de la necesidad de "modernizarse". Como en muchas de mis novelas de ciencia-ficción favoritas ("1984" de Orwell, "Un mundo feliz" De Huxley, ¿Sueñan los androides...? de Philip K Dick, "Yo, Robot" de Asimov o "Fahrenheit 451" de Bradbury) en Aire se plantea también el eterno conflicto entre tecnología y relaciones sociales, sensibilidad, humanidad, identidad o individualidad, y como todos estos aspectos pueden quedar más o menos mermados (o desaparecer por completo) debido a la introducción de lo tecnológico en nuestras vidas.
Lo dicho: la clásica dicotomía entre lo nuevo y lo viejo, sobre lo innovador y lo tradicional, representado obviamente por el conflicto Mae / La señora Tung, dos mentes / dos vidas que conviven en una misma persona.
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