Dan Michel (Registrado)
Aquí hace falta el Hemingway que más me gusta, es decir aquel Hemingway de los personajes aventureros, fuertes, machistas simplemente porque los suele retratar de una manera más realista y compleja, no tan lacónicamente, como en este libro.
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Invitado
(Me ha llamado la atención la traducción "Ahora brilla el sol" ya que creo
que no se corresponde con el texto del Eclesiastés del que
Hemingway sacó la cita.)
Acabo de leer el libro durante este fin de semana. Estaba con el Doktor Fausto de
Thomas Mann, en el que cada capítulo
me deja exausto y necesitaba desintoxicarme. En comparación con
Mann,
Hemingway me ha resultado un escritor
vital, pegado a la tierra, que cuenta historias reales, las historias que alguna
vez hemos vivido o que alguien nos ha contado.
Mann es un intelectual. Nos habla de las ideas, del
arte, de la relación entre la creación
del genio y la enfermedad.
Hemingway nos habla de las personas, con sus muchos defectos y sus
escasas virtudes. Y los
personajes son reales.
Comienza la historia en París, años 20, después de la
primera guerra mundial. El protagonista,
Jake, periodista, se mueve en un ambiente bohemio, rodeado de escritores, gente
ociosa, y de personajes cuya única obsesión es disfrutar del presente, del instante
que cuando se ha marchado ya carece de importancia. Gente que lleva a sus espaldas
el sufrimiento de una guerra y que trata de olvidar sus penurias aprovechando las
oportunidades que les brinda el presente. Incapaces de comprometerse con nada, desilusionados
con sus políticos y hastiados de ideologías. Aunque hay una chica, Brett, separada
de un aristócrata, que confunde a Jake. A Jake y a todo el que se cruza en su camino.
Desde Robert Cohn, escritor y ex boxeador, pasando por un singular conde griego
con heridas de flecha en el pecho, hasta un torero de 19 años triunfador en la feria
de Pamplona. Y Jake sufre por su amor hacia Brett, aunque lo hace en la intimidad.
Es capaz de dejarlo todo por ella, de ir a buscarla hasta Madrid por haber recibido
un escueto telegrama: ven, te necesito.
Pero ese amor es imposible. Por un lado está la impotencia de Jake causada por una
herida en combate, idea que recorre tácitamente toda la novela, y por otra la necesidad
de nuevas experiencias de Brett que hacen que busque desesperadamente un nuevo
amor y una nueva experiencia en cada página.
Trasladado el grupo protagonista a la ciudad de Pamplona, en un ambiente de continua
borrachera y en medio de una juerga continua (los sanfermines), el grupo se enfrenta
a las pasiones humanas (amor, odio, amistad) teniendo como decorado las
corridas de toros y los encierros, el
enfrentamiento del hombre con la muleta como única arma y el poderoso toro de lidia.
Un libro directo y que desprende Pasión por la vida, cuya trama
se desarrolla en lugares cercanos que hemos podido conocer (Pamplona, París, Burguete,
San Sebastián, Biarritz,...) descritos con amplio detalle.
Sorprendentemente el autor
acabó suicidándose derrotado por la
vida, en claro contrasentido con el carácter luchador y vital de sus personajes.
Libro recomendado para todo el mundo, especialmente al que de joven haya vivido
alguna vez los sanfermines y haya disfrutado de la pasión de vivir. Sin duda se
reconocerá en este libro.
Ana Botella de Litro.
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