Carlos Ferrer (Registrado)
El premio Caja España de teatro breve es uno de los más consolidados del panorama dramático nacional, como así lo atestigua
la lista de autores premiados, entre los que se hallan Juan Mayorga, Antonio Álamo, Adelaida Ripoll Cuetos, Alberto Miralles,
Jorge Díaz, Marco A. de la Parra, Miguel A. Medina Vicario, etc. Creado en 1976 y con el patrocinio de la Caja de Ahorros
Provincial de Valladolid (hoy Caja España), su dotación se bifurcó en dos vertientes, que eran descubrir el texto (y difundirlo con
su edición) y llevarlo a los escenarios para que alcanzase su esencia, con la idea de que los textos breves no son menores sino
distintos, de una esencia, síntesis y tensión inmediata mayor.
Isaac Rosa (Sevilla 1974) propone en esta premiada pieza una nueva vuelta de tuerca al enfrentamiento dialéctico entre un
asesino (profesional, como él se denomina en un manido eufemismo) y su víctima. La víctima es un hombre corriente y común,
un animal urbano convencional y tradicional (se favorece así la identificación aristotélica), cuya condición torna mezquina la labor
del asesino, hombre elegante, cuidadoso y responsable, no exento de gusto y modales. La semejanza de la víctima con el
asesino en su etapa juvenil y la coincidencia en aficiones pospone el frío crimen hasta el amanecer, momento inexorable en el
que nace un nuevo día pero debe morir un hombre. Una reflexión sobre lo efímero y los efectos de lo consuetudinario en la vida,
sobre la carencia total de intensidad vital, aunque sin sorpresas escénicas.
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