Anika (Registrado)
Cuando un libro no necesita palabras para ser entendido, cuando se consigue que el niño interprete cada escena y al cerrar éste reflexione lo que ha visto e interpretado, se consigue no sólo un álbum fantástico por lograr su meta si no también por hacer que el lector de imágenes (el niño) utilice la fantasía más allá de lo que ha visto, y que siga hablando de él. Piccolo es un pájaro y Nuvola es una nube. Son amigos, se saludan y se pierden juntos. A partir de ese viaje juntos y en cada página –desde la primera hasta la última- se perciben nubes negras. No siempre tienen que ver con la contaminación, algunas forman parte de la naturaleza (como las nubes que forman los volcanes), pero sí es intención del autor que el niño se fije en ellas. En el fondo los protagonistas viven una aventura y el joven lector interpreta el significado de las nubes negras frente a Nuvola, una pequeña nube blanca. Un cuento dedicado a la naturaleza y la contaminación medioambiental que narra, a su vez, una historia de amistad y aventura, con unas ilustraciones sencillas, casi minimalistas, pero bonitas, con ambientes de fondos blancos donde las pinceladas de color se las dan los tonos usados para el cielo y el mar, y así, de esta forma las nubes negras contrastan llamativamente.
Mis hijas me lo han hecho "leer" (o sea interpretar) pero también ellas han jugado a descifrar la aventura "leyéndolo" a su manera. Este álbum ilustrado, premiado con el Premio Nacional de Ilustración 2011, es de Emilio Urberuaga (autor de “Una cosa negra”), pero de la tipografía de portada se ha encargado Miguel Tanco (ilustrador de “La primera palabra de Mara”). Anika Lillo
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