Patricia Tena (Registrado)
Diario de una ninfómana es una breve porción biográfica
con olor a sexo. Un relato donde la autora comparte sus vivencias con el lector,
cómplice de unos secretos tan íntimos que prácticamente se siente un voyeur
al pasar cada página.
Muchos conocemos a la francesa
Valerie Tasso por sus incursiones en
programas de televisión o radiofónicos, pero antes se doctoró en Sexología y mucho
antes fue puta.
Diario de una ninfómana se basa en tres grandes pilares
que sirven como base de la historia y que acercan al lector a la protagonista, narrando
tres grandes etapas de su vida que la marcarían para siempre y harían de ella quien
es hoy día.
El primero consta de los relatos donde se narran las
aventuras sexuales con desconocidos:
el árabe Hassan que adora introducirle botellas de Coca Cola en su vagina, un hombre
en el metro, e incluso con un par de sepultureros que ven amenizada su actividad
laboral gracias a ella. En estas historias conocemos a una
Valerie desinhibida, segura de sí misma
y con ganas de experimentar en materia sexual, pero sobretodo, a una mujer que adora
disfrutar y hacer disfrutar.
Estas historias se ven interrumpidas cuando ella se enamora de Jaime, el segundo
gran ítem de su diario. Con él, descubre el amor y, a pesar de que las relaciones
sexuales entre ellos funcionan a la perfección, en un momento de la lectura ella
reconoce que “el sexo para mí ha pasado curiosamente a un segundo plano”.
Valerie ha cambiado y el
sexo no es su único mecanismo para sentirse
querida, ahora está enamorada. Desgraciadamente, pronto descubre que Jaime es un
farsante que se ha formado una vida tejida con mentiras y la acaba traicionando
de todos los modos en que una mujer puede ser traicionada. Esta es una de las partes
más interesantes del diario, donde
el lector pronto comprende que algo
no marcha bien y a la vez que la protagonista, intenta encajar las piezas de un
rompecabezas imposible. Ambos -lector y escritora- vivirán con la incertidumbre
de saber que tarde o temprano todo explotará.
Tras esta relación rasgadora,
Valerie decide trabajar como puta (el
tercer gran apartado de la novela). Durante estos capítulos, el lector conocerá
a algunos de los clientes que buscan a Valerie, sus motivos, sus manías y sus fetichismos…
pero también el lado más tierno de su autora, una mujer de éxito que por un cúmulo
de circunstancias decidió vender su cuerpo.
Uno de los mayores logros del libro es que la escritora ha realizado un trabajo
exquisito en cuanto a la forma, ya que, teniendo en cuenta el tema del que trata,
podría haber sido fácil caer en lo sórdido y la vulgaridad. Sin embargo,
Tasso –licenciada en Lenguas Extranjeras
y Dirección de Empresas- consigue encontrar la palabra adecuada para trasmitir sus
emociones, evitando lo malsonante pero también los eufemismos.
Diario de una ninfómana es un libro muy interesante,
que va mucho más allá de su título. Los que esperen un diario al uso contando detalles
escabrosos y de alto contenido erótico se decepcionarán. En cambio, gustará a los
que quieran ser testigos del cambio de una mujer a base de golpes, pero que nunca
pierde la fe en sí misma y que consigue mantener un alto nivel de superación y conocimiento.
En este diario hay algunos pasajes sexuales, pero realmente no son lo más importante.
En sus páginas priman los sentimientos de una gran mujer que decide compartir sus
vivencias, porque ella no se arrepiente de nada y apuesta por aprender de cada una
de las experiencias vividas. Y sobre todo, servirá para conocer a una mujer sumamente
inteligente y a una valiente escritora, que se adelantó a futuras críticas confesando:
“he utilizado el sexo como medio para encontrar lo que todo el mundo busca: conocimientos,
placer, autoestima y, en definitiva, amor y cariño. ¿Qué hay de patológico en eso?”.
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