Anika (Registrado)
De todos los géneros literarios, poesía y teatro son los que menos suelen leerse (a pesar de ello se lee más poesía que teatro), y no porque se escriba poco, pero era mucho más habitual en el pasado que en la actualidad dedicar el tiempo a obras que finalmente eran escritas para el escenario, aunque en realidad se disfrutaran de ellas en el teatro más que en el papel. William Shakespeare compuso esta obra en sus inicios. Según los entendidos –así me lo comentaba María Goicoechea (profesora de Filología Inglesa)- esta es una obra donde Shakespeare aún no había dado lo que podía, pero resulta interesante navegar en su historia de enredo, pues lejos del drama al que el autor nos tiene acostumbrados en la mayoría de sus obras, ésta está llena de burlas, bromas y contiene mucho sentido del humor. Y el humor inglés, por lo que vemos, no siempre ha sido igual de estirado. Éste es un humor muy fresco, divertido y gamberro. Shakespeare juega con personajes de carne y hueso y con hadas, haciéndoles vivir un día festivo como algo onírico. Su broma tiene una meta: por un lado quiere jugar con Titania, y por otro quiere darle una oportunidad a Elena, enamorada de un hombre –Demetrio- que la desprecia porque está enamorado de Hermia, quien a su vez está loca por Lisandro, y éste –por suerte- le corresponde. Sin embargo la broma hará que unos se enamoren y se desenamoren inconscientemente –el hechizo, sí- provocando un auténtico caos trágico y divertido en sus relaciones personales. Mención aparte merece que Titania se enamore de un “asno”; alabo el sentido del humor de Shakespeare pues me pareció muy ingenioso. Esta es una lectura para muchas edades. De entre todas las que se sugieren en institutos, algunas pesadas, lentas, difícilmente digeribles pero clásicas, es una buena opción sugerir “Sueño de una noche de verano” porque al adolescente le entrará mejor la historia. En ella convergen la fantasía, la mitología –muy llamativa para el joven lector- y la diversión, el enredo. Además no hay que olvidar que al ser teatro la lectura es más ligera porque no se entretiene en explicaciones de ambiente. Los personajes son quienes cuentan lo necesario. Y no hay que olvidar el humor, con el grupo de teatro que pretende realizar una obra para la gran boda, los chicos se reirán pues son bastante divertidos, por ello sugiero a profesores que no lo hagan aún, que opten por esta obra que no por ser de las primeras de Shakespeare debe ser menor. Anika Lillo
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