Pilar Alonso (Registrado)
En esta novela
Lorenzo Silva hace
uso de las tecnologías más avanzadas, de las que parece ser gran conocedor, para
plantear la trama.
Blogs, e-mails, messenger, youtube,
chat, búsquedas... todo a lo que habitualmente estamos acostumbrados y que tan difícil
resulta ver sobre el papel.
Sumergirse en esta lectura produce la extraña sensación de estar espiando las intimidades
de alguien, como si de verdad pudiésemos ver esas conversaciones privadas en el
messenger, y el contenido de los correos electrónicos, a través de una mirilla.
Para los que estamos acostumbrados a utilizar esas herramientas de comunicación,
es fácil identificarse con las situaciones y los protagonistas, y ver el reflejo
de uno mismo en las páginas del libro, con cierta incomodidad pero también con evidente
reconocimiento. Creo que
Lorenzo Silva ha sabido plasmar la esencia
de ese nuevo mundo que gira más allá de nuestras pantallas y lo ha utilizado en
beneficio de una historia que se desarrolla principalmente a través de todos esos
medios.
El blog del inquisidor no es una novela al uso. La
utilización de internet para desarrollar toda la trama la convierte, ya desde el
inicio, en un modo diferente de contar una historia, original y vanguardista.
Hay un misterio, en los capítulos sobre
la Inquisición, y en el autor de los
mismos, un misterio que
la historiadora tratará de descubrir
y que es en lo que se basa todo el argumento. No falta el final sorprendente y un
apartado de difícil lectura, concerniente a supuestos documentos originales del
siglo XVII que tuvieron que ver con el proceso del Santo Oficio,
escritos en el castellano de la época
y que son el contrapunto a una novela que se desarrolla en el lenguaje del siglo
XXI.
La novela me ha transmitido, además, esa facilidad que tienen las nuevas tecnologías
para lograr desnudar nuestras almas, amparados en el anonimato que proporcionan,
y que es lo que termina sucediéndole al autor de la web.
El blog del inquisidor no es sólo una novela entretenida
y original, es también, y principalmente, una prueba del arte de la seducción mediante
las palabras.
Pilar Alonso
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