Pedro Pujante
Quien lea Espejos y otras orillas comprenderá que la realidad y lo mágico están sutilmente alineados en un mismo plano. Las palabras son las únicas armas, poderosas armas, que utiliza Pujante para descolocarnos, para hacernos sentir el extrañamiento, la presencia de lo ilógico y de lo insólito. Para derrumbar, frase a frase, la frontera entre lo real y lo onírico, entre lo mágico y lo cotidiano. E inundar y proyectar por ósmosis desconcertante la trama del relato hasta las fronteras de lo inconcebible. Pero no sólo estamos ante una afortunada deuda cortazariana. Pujante dibuja con voz propia el escenario donde suceden sus propias fantasías y ficciones.
El ESPEJO es aquí una metáfora sobre la identidad escindida. Una evidente referencia a la dualidad de la personalidad, al otro yo, es decir, el doppelgänger. Pero también hay una implícita alusión al concepto de tiempo. Distintos y distantes momentos temporales se suceden simultáneamente, se mezclan o se cruzan rompiendo todas las reglas de la lógica.
A través de estos cuentos, donde lo fantástico ocupa un lugar primordial, el lector no puede dejar de cuestionarse su propia existencia, su propia “realidad”.
Mundos paralelos, el tiempo como sustancia frágil y flexible, o distintas formas de la locura se presentan para formar parte de la propia cotidianidad. Mundos atemporales, sin asideros físicos o cronológicos que resaltan la vulnerabilidad de nuestra propia existencia. Un entramado, en definitiva, un artefacto literario y ficcional que nos arrastra a esas otras orillas de la mente y de la imaginación.
El autor, de forma sutil y con ágil pulso narrativo nos despliega paisajes de luces y sombras, claroscuros donde un personaje puede ser varios a la vez. Y así, surge la pregunta, quién es, quiénes somos. Porque la literatura no puede dar muchas respuestas, pero sí regalarnos preguntas.
Pero sobre todo, a través de este libro, comprenderemos que la línea que separa la realidad y lo insólito se difumina; y nos veremos abocados a la sorpresa y la incertidumbre. En estos cuentos el lector es un protagonista más que deberá elegir, en muchos casos, cuál es el sentido último de la historia. Deberá llevar a cabo su propia interpretación y sólo entonces comprenderá que nada es lo que parece.
La literatura de Pedro Pujante se aleja de los cánones establecidos, hace una propuesta atrevida y original donde todo es posible.
Historias poliédricas cargadas de poesía, de profundidad y aderezadas con tramas intrigantes donde los géneros y las etiquetas se desvanecen. Literatura que refleja el anhelo de aspirar al otro lado de las cosas, al otro lado del espejo, a otras orillas.
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