Pilar Alonso (Registrado)
Primera novela de este escritor sueco-finlandés, que hasta ahora se había dedicado a la poesía, los estudios literarios y los relatos. Su incursión en la novela policíaca no está exenta de cierto toque de originalidad, que se refleja tanto en el planteamiento como en el desarrollo de la trama. Casi toda la novela está contada en primera persona a través de distintas voces: la del asesino, las de las víctimas, la del detective… En el caso de las víctimas, dicho relato es una pieza más del misterio que envuelve sus muertes, y sus historias son como un paréntesis en el curso de la investigación. No es habitual en este tipo de novelas que el lector conozca hasta ese punto a los muertos que aparecen en ella. Sí lo es en cambio que la trama se centre en los vivos y sobre todo en las pesquisas de los policías. Y Pettersson también cumple con esa parte. Los interrogatorios están transcritos tal cual, sin narrador, y el seguimiento de las pistas lleva en muchos casos a conclusiones equivocadas, como sin duda debe ocurrir en la vida real. El autor consigue involucrarnos en las vidas de sus personajes y que el lector se identifique con ellos, y logra dotar a su novela de cierto carácter intimista. La resolución del caso, que no se debe sólo a la labor de los detectives, resulta un tanto retorcida, pero también sorprendente y totalmente imprevisible. Una novela sugerente y bien construida que disfrutarán los amantes del género. Pilar Alonso Márquez
|