Anika (Registrado)
En el 2009 la editorial Salto de Página publicó su primera edición del libro de relatos de Juan Jacinto Muñoz Rengel, "De mecánica y alquimia". En el 2012 podemos asegurar que todos aquellos que hablaron maravillas de él no sólo tienen razón si no que además varias nominaciones y algún premio (como el Ignotus 2010) lo han ido avalando durante el camino. Y por supuesto el libro se ha reeditado. Cuando una cosa funciona hay que mantenerla y sospecho que "De mecánica y alquimia" va a tener mucha vida.
Mi historia con este libro es muy particular. Recibí esta primera edición cuando salió, y como siempre tengo una buena cola de libros lo puse en uno de los montones. A lo largo de estos años he buscado, perdido y encontrado mi ejemplar de "De mecánica y alquimia" entre cinco y siete veces, ya ni lo recuerdo. Cada vez que iba cogerlo para leerlo no lo encontraba, y un día cualquiera, cuando estaba liada con otros, reaparecía. Y ese jugar al gato y al ratón parece tener sentido ahora, un sentido muy mágico, porque de alguna forma esta relación surrealista entre el libro y yo tiene mucho que ver con el surrealismo de las historias del propio libro.
Personalmente me gusta que sorprendan. No me basta con leer para entretenerme aunque reconozco que me va bien de vez en cuando, pero cuando me sorprenden es cuando más valoro un libro, y Juan Jacinto Muñoz Rengello ha conseguido. Relato tras relato mi sonrisa ha permanecido, me he hecho mil preguntas y he terminado leyendo el libro enfrentándolo a un espejo (este detalle lo entenderá quien haya leído "De mecánica y alquimia").
Voy a ser honesta, no me gusta mucho leer libros de relatos porque me cuesta recordar luego qué he leído o a quiénes pertenecen los relatos que he leído, pero afortunadamente esta recopilación juega a ser novela y me la he leído de tirón en un par de tardes, por lo que sospecho que quedará marcada en mi memoria no sólo por sus gólems, sus historias, sus autómatas, sus vertederos de basura, sus arañas de plata, sus tantas y tantas cosas... si no también por el estilo de Muñoz Rengel. Me ha convencido, he tenido la impresión todo el tiempo de estar leyendo algo de calidad, y eso no me ocurre a menudo.
Sus historias pasan por diversos ambientes pero entre unos y otros parece que hayas cruzado un telón para penetrar en un mundo paralelo donde todo es posible: gólems, objetos malditos, autómatas, fantasmas, maldiciones... y artefactos.
Puedo decir que me han gustado todos los relatos y que sólo uno me ha resultado más indiferente, o que me han impresionado tanto la mayoría que no puedo más que recomendarlo. Eso... si como lector te atreves a pisar otro mundo que tiene poco que ver con el tuyo, tan racional, tan lógico.
Casi que me alegro de haber perdido tantas veces el libro porque en cierta forma relaciono nuestra relación surrealista con el contenido de sus narraciones: La casualidad me ha hecho parte de ella.
Anika Lillo
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