Compra tus libros en Casa del Libro desde estos links y nos apoyas
comprar libro : LA MONTAÑA MAGICA comprar libro : CARLOTA EN WEIMAR. Thomas Mann. Tapa Dura. comprar libro : CORRESPONDENCIA 1943-1955 de ADORNO, THEODOR W. y MANN, THOMAS



Ficha realizada por Cruzado_h

LA MONTAÑA MAGICA
(Der zauberberg)
Thomas Mann

Editorial El Mundo
Colección Millenium
© 1.924 S. Fischer Verlag
© 1.999 Unidad Editorial

Género: Novela enciclopédica
384 páginas Volumen I
398 páginas Volumen II


Argumento

Hans Castorp viaja a un sanatorio para visitar a su primo Joachim Ziemssem, ingresado en él por enfermedad. Sin embargo, su visita de cortesía se transformará en algo más que eso, dilatándose más tiempo del inicialmente previsto.
 


Comentarios

Cruzado_h

Comenzaba, antes de hacer esta crítica, poniendo en la ficha del libro a "La montaña mágica" como novela enciclopédica. Efectivamente, de acuerdo con Javier Alfaya y tal y como él mismo sostiene en su prólogo, "La montaña mágica" es fácilmente inscribible en este género por raro que nos suene. Ello es así porque en sus páginas encuentran cabida fenómenos como la enfermedad, la guerra, la política, el amor, el tiempo, el arte, la historia y tantos otros; siendo abordados magistralmente. Pero "La montaña mágica" es algo más que un conjunto de filosofaciones sobre ciertos fenómenos. Va mucho más allá. Thomass Mann entreteje una auténtica colmena de personajes y los retrata con sangre fría, para no hacerles mejor ni peor de lo que son. Y cada uno, con sus miserias y grandezas, es susceptible de lograr nuestro cariño hacia él y, si se me permite decirlo, nuestra impotencia y odio hacia Thomas Mann. El Berghoff, sanatorio disfrazado de hotel de lujo, donde la mayoría de los que en él entran acaban volviendo si lo abandonan, donde el tiempo queda apartado, donde se entra y no se sale... Exceptuando al protagonista, el joven Castorp, y su primo, y aunque aquí no es intención mía ni lugar adecuado para hacer un estudio de los personajes de la obra, permítaseme tan sólo destacar a dos. De una parte a Settembrini, humanista y progresista, bello empleador de las palabras, transformado en pedagogo repelente y simpático a la par, que utilizará su tiempo en adoctrinar a su pupilo, Hans Castorp, y con él, de paso, al lector. De otra parte, Naphta, de signo ultra conservador, antagonista puro de Settembrini, y sin nada que envidiarle a éste en absoluto en lo que a erudición se refiere. ¿Se encontrarán ambos y discutirán?. La pregunta es inevitable como también la respuesta. Ambos protagonizarán las discusiones más ejemplares y hermosas aparecidas en libro alguno y ambos tratarán de arrastrar al joven Castorp y al lector a su propio terreno. Llegados a este punto, el compromiso que el lector experimenta con esta obra es tal que ante tales discusiones se sentirá más protagonista que el propio Hans Castorp, viéndose seducido por las riquezas de los argumentos contrapuestos ante él. Antes de acabar un consejo.

No se encariñen con nadie. Evítenlo. "La montaña mágica" es una novela dura de leer, no sólo por la complejidad de los temas esporádicamente tratados en la misma, sino también por el influjo que sus personajes ejercen sobre el lector y por la realidad que les condiciona, haciendo que su destino penda de un hilo en ocasiones no lo bastante fuerte.

En 1.929 el Nobel de Literatura fue otorgado al alemán Thomas Mann, autor, entre otras obras de "La montaña mágica", que escaló con éxito llegando a lo más alto de ella y siendo la cumbre del Realismo del primer tercio del siglo pasado. Y quien escribe esta crítica es un romántico, movimiento artístico inmediatamente anterior al Realismo, surgido como reacción al Romanticismo, por lo que mi simpatía hacia este movimiento realista es más bien escasa. Con la excepción, claro está, de Thomas Mann. Cruzado_h

PD: Existe edición de bolsillo de "La montaña mágica" si bien el tamaño de la letra es infame.
 


Rosa N. C.

Es un libro insoportable, los protagonistas se me hicieron odiosos y no le veo ninguna miga al argumento.
 


Carlos González de Ubieta

No suelo escribir críticas literarias, para eso estan los críticos especializados que encuentran trasfondos histórico-filosóficos en cualquier novela. Simplemente me gustaría afirmar, sin temor a equivocarme, que es el mejor libro que jamás he leido y que jamás leeré.
 


Rafael Ortiz

Sólo con el propósito de alentar a los lectores de La montaña mágica a perseverar en su lectura o a retomar el hilo abandonado, confieso que la declaración de amor de Castorp a Claudia Chauchat es la más bella escrita en idioma alguno, y Mann escoge el idioma más amoroso - el francés- para realizarla. Si llegas allí, ánimo, las últimas 300 páginas con Naphta y Settembrini en franco duelo filosófico, bien valen la pena.
 


Cynthia Toledano Fuentes

Es un libro muy bueno y es recomendable leerlo, ya que es muy interesante.
 


Cinthya Herrada Glez

Creo que es la mejor novela que leido y quisiera ser enfática en los matices de romanticismo que el autor sabe imprimirle, por este motivo creo que es digna de ser leída, aunque su contenido sea extenso. La parte que más me agradó y que creo será unánime entre los lectores fue la declaración de amor de Hans Castorp a Claudia Chauchat, realmente extraordinaria. Recomiendo la novela ampliamente.
 


Ana Carla Montangero

Todavía no he terminado de leer La montaña mágica, y si bien a ratos se me hace bastante tedioso y lento, por otro lado ofrece visiones de muchos temas muy buenos y análisis de tantos otros excelentes. Me gusta, aunque no es el mejor libro que he leído, por supuesto.
 


Albert Roca Enrich

Hace algunos años, me regalaron “La montaña mágica”, de Thomas Mann, y aunque había algo que me decía que tenía que leerla, también había algo que me echaba para atrás: tenía fama de libro difícil, de tostón. Y claro, después de sufrir el Ulises de Joyce, el Fausto de Goethe y otras hierbas... Pero por fin me decidí, ¡y en buena hora!

Es cierto que me pareció un libro difícil, que contiene discusiones filosóficas que escapan a mi capacidad de comprensión, que me salté alguna de estas discusiones porque no entendía (casi) nada, pero a pesar de eso -algun@s ya sabréis que leo para vivir, no para romperme la cabeza-... Acompañé a Hans Castorp al sanatorio de alta montaña, a ver a su primo enfermo, y como él, allí me quedé.

Rodeado de personajes estrafalarios, no pudo conmigo el ambiente opresivo que se respiraba en el edificio; había tantos secretos por descubrir, se estaba tan bien en esa clínica de reposo... ¿Y qué decir de la continua tensión sexual que, a mi juicio, flotaba en el ambiente? Aquello tenía que explotar por alguna parte, pero ¿por dónde iba a hacerlo?

Por fin yo caí también enfermo, se apoderó de mí la fiebre, y como allí parecía detenerse el tiempo -Mann confiesa en la novela que su intención era precisamente escribir una “novela del tiempo”-, me puse a espiar a Castorp todo el rato -hay varios pasajes que calificaría de memorables, como el que narra la llegada al sanatorio del fonógrafo- y a plantearme si yo, en su misma situación, huiría de la clínica o me abandonaría a aquella existencia no más rutinaria que la vida corriente de cualquiera de nosotr@s, en apariencia más libres, y buscaría cualquier pretexto para no volver a ‘la realidad’.

No os chafaré el final, pero no puedo evitar recordar aquella frase que dice ‘yo soy yo y mis circunstancias’ y apuntar que a veces hay contingencias tan poderosas que cualquier plan que antes hayamos preconcebido puede venirse abajo. ¿O no?

En definitiva, “La montaña mágica” es una novela del tiempo que recomiendo leer con tiempo, es una novela que tengo que releer cuando llegue a ser más sabio (si llego), es una novela de la que no dejaría de hablar cuando me encuentro con otr@s que también la han leído, es una novela de aquellas que cuando la cierro, perdura en mi cabeza, y cuando la pienso, veo que me ha hecho plantearme muchas cosas, que me ha hecho dudar (más), que incluso me ha cambiado...

¡Ah, y Thomas Mann es de aquellos autores que me reafirman en mis aspiraciones como lector, y hunden mis aspiraciones como escritor! ¿Cómo se puede escribir tan bien, y construir un mundo como ése sin que se desmorone, y transmitir tantas y tan distintas emociones? ¿Y cómo se puede ser tan cabrón como para hacer, por ejemplo, que dos personajes con una vastísima cultura sostengan discusiones elevadísimas e interminables, con puntos de vista tan contrarios, y salir triunfal del reto, si no eres tú mismo un erudito, un filósofo, un pensador que sabe que no hay una sola verdad y toma en consideración lo que piensan los que no piensan como tú? ¡Y encima conseguir que el lector, por insignificante y apabullado que se sienta leyendo, no tenga la sensación de que le estás vacilando, aun sabiéndote superior!

Qué envidia, señor Mann; no le llego ni a la suela de los zapatos, ni le llegaré. Pero bueno, mientras tenga novelas como “La montaña mágica” para leer, ¿para qué voy a perder el tiempo escribiendo?
 


David Gil

Vereis, yo aprovecho la oportunida de esta extraordinaria página web para aclarar mis relación y mis ideas con respecto a algunos libros, y lo mismo me disponía a hacer con La montaña mágica, pero me doy cuenta que con este libro no iba a ser cosa de un par de párrafos; todavía me queda mucho que discutir con el señor Mann. En vez de eso voy a contar mi experiencia, por si le sirve a alguien.

Todo comienza en una librería donde sin previo aviso (yo estaba completamente desinformado) aparece un tocho de novecientas y pico páginas. Bueno, arrastré el libro hasta mi casa y empecé con la introducción del traductor, que estaba el hombre de lo más entusiasmado, así que seguí. El primer capítulo bien, el segundo agua. Me revienta esta manía de Thomas Mann de dedicar capítulos enteros a explicar aceleradamente la vida anterior del protagonista; lo que sea ya se irá descubriendo, digo yo.

Pero de todas formas seguí y, como Hans Castorp, me topé con Settembrini y, como Hans Castorp, continué escuchandolo un día tras otro. Settembrini es el gran reclamo; aunque sea sólo para discutir con él y observar al personajillo, avanzas un capítulo tras otro hasta que llega el día en que estás metido de lleno en el libro (como los personajes de la novela en el sanatorio). Ahí empecé a comprender a qué se refería el traductor en la introducción. El problema es que esa misma naturaleza absorbente también hace mella en tí. Cuando llegué al capítulo de la famosa declaración de amor, comprendí que de ahí no pasaba. Había trancurrido casi un mes y aún hubo de pasar otro para que continuara, ya con más desapego y perspectiva, no me vino nada mal. Lo mejor estaba por llegar, la lectura se hizo más fluida y la comprensión menos difícil .Aproveché para releer capítulos y más según se acercaba el final. Ciertamente en los últimos capítulos la historia languidece, la narración languidece y los personajes ya empiezan a aburrir; parece que nada nuevo puede pasar y que ya es hora de ir matando la historia. La guerra tiene ese papel, es el punto y aparte.

Siempre que termino una novela como ésta me da la sensación de que voy a cargar con ella por siempre jamás; otras novelas se pueden olvidar, pero una que ha ocupado varios meses de tu vida, tus pensamientos, que conoces a los personaje mejor que a algunos familiares; aunque no te interese demasiado, la vas a tener ahí, al alcance de la mano. Por ejemplo, no es nada extraño que, en cuanto escucho algo de música, se me aparece la opinión que Settembrini tenía sobre la música, así con todo; no digamos el día que voy a visitar a alguien al hospital. Por eso procuro ser muy selectivo con lo que leo, seguro que La montaña mágica merece la pena, pero yo aún así me lo pensaría y no me obsesionaría demasiado por acabarla.
 


Vanesa de las Morenas

Mi profesor de filosofía nos ha obligado a leerlo y creo que es el libro que más se me está resistiendo, llevo tres meses con él y no he sido capaz de pasar de la página 95.
 


Fran Settembrini

Este libro marcó mi vida. Fui Hans Castorp y gracias a él conocí a Claudia. Mi vida personal se entrelazó con la del protagonista. Esta novela descubre nuevas dimensiones del tiempo. El peso de los acontecimientos, las mascaradas, la fuerza del carácter, y los oscuros pasadizos del corazón humano. Sobre todo ello, la muerte.
 


Juan Carlos Insa

No creo haber encontrado otro libro que despierte tantos amores y odios. No hay término medio. Te gusta apasionadamente o es un tostón incomible. En mi caso, hay amor. Enfermizo quizás, como la propia novela. Pero amor al fin y al cabo.

Todavía recuerdo la primera vez que la leí, hace ya muchos años. Y lo cierto es que, desde entonces, vuelve de nuevo a mí cabeza para seguir deslumbrándome ante la complejidad y magnitud de una obra de esas características.

Supongo que el fiel de la balanza (amor/odio) se inclinará en uno u otro sentido, dependiendo del estado de ánimo en el que te encuentres. No es una novela sencilla y requiere un esfuerzo especial para leerla. Pero una vez que te atrapa, es complicado olvidarla. Especialmente, e insisto de nuevo en ello, si tu estado de ánimo se encuentra cercano al del protagonista: Hans Castorp.

Me gusta la atmósfera. Te atrapa mágicamente hasta el punto de no dejarte salir. Para bien, o para mal.
 


Juan Ponce

Me encanta la literatura, tiempo libre que tengo lo ocupo en leer todo lo que cae en mis manos. Muchos de los libros leídos pasan rápidamente, no así éste que se ha radicado dentro de mí con mucha fuerza. Es cierto que no resulta fácil su lectura sobre todo en las partes dedicadas a las discusiones filosóficas, pero el todo es realmente grandioso. Altamente recomendable.
 


María Victoria Malerba

Hace algunos años leí el libro, y hoy comienzo a releerlo, por eso me puse a buscar algo más en internet y me gustó esta página. ¡¡¡Dios!!! ¡¡¡qué libro!!! creo que es uno de los mejores que he leído jamás. Cómo nos puedes pedir que no nos enamoremos de los personajes, yo, por supuesto de Hans, imposible no amar su inocencia, su búsqueda. Para mí lo mejor del libro: Hans perdido en la nieve, esquiando.

El libro me ha transmitido una melancolía que sólo la comparo al sentimiento que me deja algún concierto de Brahms, y a otro libro que leí por la misma época, otra joya "El Juego de Abalorios" de H. Hesse.
 


Juan Pérez Esteban

Sencillamente el mejor libro que he tenido el placer de leer hasta ahora. No sé cómo el autor ha sido capaz de organizar tan bien en el tiempo, la evolución del protagonista, los nuevos personajes e incidentes. Admiro cómo ha llevado a cabo la relación de amor de Hans, relación que no va más allá del flirteo, manteniendo la tensión constantemente, de modo que una sola palabra hace que se nos pongan los pelos de punta (“ ¿dónde está su primo, señor?) . Y luego están Settembrini y Naphta, el día y la noche, el revolucionario y el conservador, dos colosos de la palabra, peleando continuamente por instruir al joven protagonista. El tiempo, la enfermedad, la muerte, el amor… todo ello relacionado entre sí, presente en cada página del libro.
 


M. Alonso

Jamás he sentido una añoranza tan grande al acabar un libro. Durante algunos meses no conseguí disfrutar a fondo de otras lecturas, siempre pensaba en Hans, en Settembrini... lo que dirían, lo que harían en situaciones que me mostraban otras novelas. Ninguna mujer me parecía tan adorable como Claudia, todas me parecían poca cosa, sin fuerza, no eran merecedoras de auténtica veneración, no servían como heroínas.

Quería enrollarme en mantas de piel de camello, fatigarme al subir cuestas, comer oyendo los portazos...

Cuesta introducirte en su dinámica, cuesta seguirla, hay que volver sobre párrafos ya superados, tienes la constante sensación de que cada línea que no leas con toda atención será irrecuperable. Y al final acabas pensando que ha podido contigo, que no has sido bastante para ella. Concluyes las 800 páginas (o lo que sea en cada edición) pero no cierras el libro satisfecho, sabes que queda algo, que tendrás irremediablemente que volver.

Esta obra te absorbe completamente. Si no lo hiciera sería infumable.
 


Danet Rodríguez

La montaña mágica ofrece una lectura de continua reflexión, el argumento se pierde entre páginas de una subjetividad extrema, es una lectura densa que no excluye ningún conflicto humano, el tema del tiempo es recurrente, el hombre en su finitud, el hombre que convive con la muerte casi llegando a los límites del grotesco. Todavía no llego a la cúspide de la montaña pero de seguro recorreré el camino, quizás yo también me quede más tiempo del previsto.
 


Arturo Villena

Terminé de leer el libro. Es un libro extraordinario. Lo mejor es la polémica constante entre Settembrini y Naphta, que motivan una profunda reflexión humanista sobre la enfermedad, la muerte, el amor, el futuro de la humanidad. Hans Castorp se convierte en el nuevo prototipo de hombre nuevo, paradigma de la actitud ética, de la dignidad humana y de los valores morales que deben regir la sociedad humana del futuro.
 


Jesús C. F.

Su lectura fue como una marcha a una cumbre que se vislumbraba atractiva. Su subida fue lenta, con descansos para tomar aire y saborear lo andado y ciertos repechos que me permitían contemplar un gran paisaje como son las reflexiones matizadas de los personajes, y un gran placer el encontrarme en la cumbre para después descender y terminar este viaje de la mano de Thomas Mann. Muy recomendable e imprescindible en una buena biblioteca que se precie. Saludos y buen viaje.
 


Javier Del Real

Desde que empecé La Montaña Mágica me he casado, he tenido dos hijos y creo, creo que me estoy haciendo viejo. Estoy seguro que la finalizaré. Extrañamente por gusto, gusto extraño que me arrastra hacia el final de la novela con ánimo de volverla a leer.
 


María Martínez

Lo estoy leyendo y no puedo parar, es un libro que te envuelve en la atmósfera pesada y misteriosa de un sanatorio en la alta montaña. El protagonista va a aprender mucho sobre la vida y la muerte, queda atrapado por el ambiente enrarecido de ese lugar aislado en el que muchas cuestiones esenciales se entienden mejor que en la vida real. Precisamente por ese aislamiento, por las circunstancias dolorosas de sus habitantes y las relaciones que surgen entre los personajes, el sanatorio se convierte en un lugar privilegiado para observar, analizar y entender conceptos y comportamientos humanos que en otro ámbito pasarían desapercibidos.

Al principio Hans Castorp tiene miedo de lo que ve y de lo que puede descubrir más adelante, pero a medida que pasan, cada vez más veloces, las diversas unidades de tiempo, sus temores van atenuándose vencidos por una creciente curiosidad. En fin, se podría hablar de este libro horas y días...
 


Emerita

¿Saben? apenas estoy comenzándola a leer y ya estoy sumergida en el personaje, quizá porque me parezco un tanto a Hans que le costaba aceptar la idea de que estaba enfermo, de algún modo así me pasa. Si saben más de la obra podrían enviármelos a mi correo, me interesa. A pesar de que es un tanto cansada la lectura, cuando comienzas a leerla no quisieras parar. emeritaguadron@yahoo.es
 


Enrique Reyes Tovar

Gracias Thomas.
 


Germán Fernández Jambrina

El mejor libro de ficción que he leído en mi vida.
 


Jorge Sánchez

La frase "sabes solicitar a la alemana" marcará el mejor libro que he leído.
 


Víctor Cuéllar

Tengo 48 años. La primera vez que leí La Montaña Mágica tenía 23 ó 24. Desde entonces la he leído 11 veces (la última este agosto).

¿Qué puedo decir? ¿La frase de cajón de que "es el mejor libro que he leído en mi vida?" Son palabras vanas, poco significativas y más bien aptas para las deprimentes estanterías de los best-sellers. Porque La Montaña Mágica no es un libro, no es una novela: Es una obra de arte, pues tan compleja, armoniosa y profunda combinación de palabras que expresan ideas no puede ser otra cosa que arte: Y también es un estudio: Un estudio sesudo, presentado con brillantez, acerca de la naturaleza humana, de la más entrañable y de la más detestable.

No sé cuántos años más voy a vivir, y no me importa. Sólo espero que sean los suficientes para poder leer una, dos, muchas veces más, La Montaña Mágica.
 


Antonio Palomares Domínguez

Únicamente diré que es la mejor novela que he leído nunca. La he reeleído cuatro o cinco veces, y cada vez descubro nuevos valores. Además estoy especialmente capacitado para comprender su mundo, ya que he sufrido esa enfermedad, y además por mis abundantísimas lecturas intelectualmente instruído para asimilar sus mensajes, y sensibilizado para captar su profunda arquitectura literaria en torno al misterio del tiempo, que traspasa toda la obra. Gracias Mann.
 


Javier Susaeta

He conseguido -por fin- leerla ordenadamente y paso ya de la mitad. Años hace que compré el libro, pero -hasta ahora- he estado "picando" las interesantes discusiones entre Settembrini y Naphta. Ahora bien, esta novela es multilingüe y creo que hay que leerla, aunque cueste trabajo, en el original. Javier.
 


Pedro Meana Fernández-Palacios

He leído "La montaña mágica" durante los días del mes de agosto pasado: varias horas diarias con Hans Castorp, su primo y resto de personajes.

Para mí no hay una sola página aburrida o de relleno, como ocurre en otras famosas obras de muchas páginas. Es necesaria, obviamente, una predisposición: querer sumergirse en la riqueza inmensa de sus diálogos, emociones, situaciones extrapolables a cualquier tiempo y lugar, de su elegancia literaria. También es necesario tiempo y esfuerzo. Al final el lector comprende que esta obra le ha marcado para siempre: es una experiencia estética y moral de primer orden.
 


Neófito (Registrado)

Atención: SPOILERS. Este comentario desvela parte del argumento de la novela. Si no lo has leído sáltatelo

Yo acabo de terminar "La montaña mágica". No se me ha hecho pesado ni ligero. Cuando decidí leerlo sabía a lo que tenía que atenerme.

En mi opinión, la voz del narrador es brillante al igual que todas sus descripciones. Sin embargo, yo hubiera suprimido el pasaje en francés entre Hans y Madame Chauchat y algunas de las conversaciones entre Settembrini y Naphta ya que se me antojaron pesadas.

La partes que más me han conmovido han sido: el lapso de tiempo en que Hans estuvo perdido en la alta montaña durante la tormenta y la muerte de Joachim.

Por último, creo que Claudia tendría que haber aparecido en las últimas páginas del libro y Hans haber reprimido su actitud para participar en la guerra.
 


Invitado

¿Cuando estás leyendo, sabes acaso cuánto tiempo ha transcurrido? Te ocurre lo mismo que a Hans.

Ante todo, esta segunda vez que intento vivir en el Berghof, me he dado cuenta de lo actual que resulta. ¿Alguien se ha percatado del austriaco que pretende ahorrar a través del reciclado de papel? A principios del sigloXX.

¿Acaso no continúa la dualidad política, filosófica y antagónica de Settembrini y Nafhta?

Cómo me gustaría a veces ser Hans y poder estar lejos del mundanal ruido para vivir música.

Patricia G. Martin
 


Sandino (Registrado)

Hola amigos, estoy leyendo "La Montaña Mágica" y me parece un excelente ejercicio de reflexión para cualquier lector. Estoy convencido de que el "tiempo" que estoy empleando para leerla es "tiempo" ganado.
 


Dolores Hidalgo González

Thomas Mann no escribe, con La Montaña Mágica, una novela, escribe un Libro; escribe el Libro de la vida misma. Tienes que coincidir con el personaje en algo; en todo; en mucho. Te sumerges en el paisaje que describe Thomas Mann; en su tiempo; o lo que es lo mismo, en el personaje central: Hans Castorp, en su forma de encarar la enfermedad; el amor; el mundo que le rodea. La filosofía de Thomas Mann; en cada uno de los personajes.

Jamás un hombre pudo escribir más y mejor, al mismo tiempo; aunar esas cualidades. Jamás se pudo conceder un Premio tan justo, equitativo a un escritor. Hasta llegar a pensar que, de no escribir como Thomas Mann: ¿quién lo merece dignamente? Thomas Mann, es la persona más digna, que he leído; como escritor - no engaña - y como ser humano - no traiciona -. Y de su sinceridad como filósofo, o lo que es lo mismo: pensador que expone, y de forma magistral, lo más hondo del ser humano, con sus grandezas y con sus miserias. ¿Cómo pudo llegar a tan alta cima? 

Cansar el libro: jamás. Aprender en cada página: siempre.

Es un maestro de maestros, hasta llegar a lo más profundo del espíritu; hasta prender la llama de su maestría. Uno de los más grandes escritores de todos los tiempos. Viviría, de alguna forma, esos sentimientos y los supo imprimir para deleite y gozo de quien tenga la oportunidad de leer la obra de este genial escritor. Vivir para comprender cómo se escriben las páginas del más hermoso Libro.
 


Jacopo Belbo (Registrado)

Estoy leyendo "La Montaña Mágica" y me parece un libro cautivante. No sé si será el mejor libro que haya leído pero, definitivamente, atrapa al lector de una forma casi adictiva.

Los personajes son raros, más allá de su ubicación temporal (principios de S XX), son raros...

El comentario que leí aquí sobre la declaración de amor de Castorp a Chauchat ("la más bella escrita en cualquier lengua") me generó una expectativa inmensa hasta que llegué al punto y me di cuenta que estaba escrita... ¡en francés! Tuve que buscar una traducción en internet pero no es lo mismo. Leí el párrafo casi desde un punto de vista técnico perdiendo casi todo el encanto que implica el encontrarse, casi de golpe, con un párrafo hermoso en medio de un apasionante libro.

La descripción de la muerte de uno de los protagonistas me pareció, esta vez sí, una de las cosas más emocionantes, bellas, inquietantes y brillantemente escritas que he leído. Ni hablar sobre el comentario del Doctor Behrens a la madre del fallecido. Me dejó pensando un par de noches.

Aún antes de terminarlo creo que el tema profundo del libro no es la enfermedad, ni las aventuras o desventuras de su protagonista, ni las discusiones filosóficas de Naphta y Settembrini. Creo entender que el tema del libro es el tiempo.

Por último, un comentario sobre algo que no entiendo y que, temo, demuestre que me estoy perdiendo algo: a partir de la irrupción de Peeperkorn el autor (o su traductor al castellano en la versión que poseo, Isabel García Adánez) utiliza, por lo menos hasta donde llevo leído, no menos de 10 veces el adjetivo "mayestático/a" para referirse a distintas cuestiones de dicho personaje en menos de 30 páginas. Si alguien tiene una explicación...
 

Alfabetico autores
A B C D E F G H I J K L M N Ñ O P Q R S T U V W X Y Z
Mas Leidas/Comentadas

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

  





SubMenú
Cómo Registrarse
Cómo Participar
Suscribirse a las Novedades

Colaboradores

Contacto para Editoriales
F.A.Q.
Premios Recibidos
Logos y Banners

Extras  Sección Infantil LIJ y La autora de la web (relatos)
La Casita de Amigos de Erik REVISTA
Fichas Infantiles LIJ



Usuarios más activos
Alfabetico Libros
A B C D E F G H I J K L M N Ñ O P Q R S T U V W X Y Z
Opciones Usuario
Ultimos comentarios