Ysabel M. (Registrado)
Últimamente parece que estén de moda las “Cougars” ¿Qué son? Pues mujeres maduritas muy seguras de sí mismas que tienen relaciones con hombres mucho más jóvenes que ellas. Una de ellas es Caroline Walker, la protagonista de esta novela de Claire Irvin, “Tigresas” , que se deja leer y te hace pasar un rato la mar de divertido. La novela pertenece al género que inauguró Bridget Jones hace unos años: el Chick Lit, literatura escrita, generalmente, para mujeres cuyas protagonistas son un tanto especiales: mujeres guapas, con un excelente trabajo (generalmente altas ejecutivas), vestidas de Gucci, Dior y Chanel de los pies a la cabeza pero que, sin embargo, notan que les falta algo: el amor. Aunque tienen relaciones, siempre pasa algo que acaba con ellas o las modifica. Caroline Walker entra dentro de este grupo, aunque tiene un poco más de personalidad que Bridget Jones. A mí el Chick Lit me gusta. Es cierto que hay novelas mejores que otras, pero me agrada leerlas, sobre todo cuando quiero despejar un poco la cabeza y no complicarme la vida, cuando no quiero pensar. “Tigresas” cumple esta función. Es una lectura rápida y agradable. La novela está bien escrita y, Claire Irvin consigue que el lector se interese por lo que le ocurre a la protagonista, algo que logra con un inicio bastante intrigante que no voy a desvelar. A raíz de ello, se nos presenta la vida de Caroline previa a ese momento. El personaje está bien construido, es una mujer creíble. En algunos momentos recuerda un poco a la Samantha de “Sexo en Nueva York”, aunque es un poco más inocente. Un personaje que evoluciona: Caroline va convirtiéndose en una mujer cada vez más fuerte y segura de sí misma. Un cambio que valoro porque no se convierte en la típica heroína que se pasa el día llorando y quejándose, lamentándose por lo que le ha ocurrido. Por otro lado, el estilo de Claire Irvin en esta novela es muy cinematográfico. Me explico, mientras la vas leyendo la imaginas convertida en un telefilm o en una película. Ingredientes no le faltan. Así que recomiendo la lectura de “Tigresas”. Si buscas una lectura que te haga desconectar y olvidar todo lo que está pasando con la crisis, ésta es la idónea. Cuando la acabas te queda una sonrisa dibujada en la cara y una sensación agradable. Para ser la primera novela de la autora (antes se ha dedicado al periodismo colaborando en varias revistas femeninas como la “Elle” inglesa) no está mal. Es una novela que no engaña, no pretende ser un novelón sino, simplemente, entretener y hacer pasar un buen rato. Ysabel M.
|