Anika (Registrado)
Magnífico comic cuya sencillez es su mejor arma porque juega muchísimo con la expresividad y los detalles. Cada secuencia, dibujada con finas líneas, son parte de su historia; una historia sin letras, una historia muda pero que cuenta en sus silencios todo lo que no dice con palabras. Perfilada con negro, introduce el color rosa para todo aquello que la mutante dibuja, y precisamente todo aquello que va dibujando con su lápiz son cosas que la hacen encajar y no sentirse sola (adornos para estar más guapa o parecerse a los demás, una mascota para estar acompañada...). Aunque “La mutante” está en el grupo de infantil-juvenil de la editorial, hay que tener en cuenta que precisamente Narval Editores se dedican a estas edades, sin embargo este libro de Cristina Hernández es para todos los públicos a partir de, al menos, seis años, y es que los que amamos el comic y los libros ilustrados podemos disfrutar enormemente con éste en particular pues no se aleja en nada a los comics de adultos que leo cada semana, y sin embargo es apto también para niños porque la historia que cuenta en sencilla. Y advierto, de paso, que a los críos les viene muy bien entender historias sin palabras porque deben reinterpretar con palabras en su mente lo que ven, y ése es un gran ejercicio. Yo diría que les gustará a los de siete, a los de diez, a los de quince, a los de veinte, a los de treinta, cuarenta, cincuenta, sesenta y setenta, y si me apuráis, a cualquiera que tenga un mínimo de sensibilidad. Precioso. Para dar la enhorabuena a Narval por su elección, y seguir muy de cerca de Cristina Hernández. Anika Lillo
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