Ariodante (Registrado)
La novela es corta y de lectura fácil; interesante porque trata de una etapa histórica que suele pasar desapercibida, pero tampoco es una etapa demasiado llamativa; el personaje tampoco lo es, más bien es un secundario, alguien que discretamente sigue a los personajes principales y discretamente hace mutis por el foro. Por tanto, es más el interés por el escenario general, el juego de alianzas, los movimientos entre las cortes, las relaciones de poder, etc. La autora nos lo cuenta en primera persona, lo cual me parece poco acertado, porque no llega a transmitirnos las emociones que siente la reina, aunque lo intenta; el hecho de utilizar un lenguaje tan contemporáneo a nosotros, expresiones que distan mucho de lo que imaginamos diría Don Fernando o Doña Germana, hacen que nos distanciemos y nos parezca que una amiga nos está contando una lección de historia. El continuo recuerdo a la reina Isabel, omnipresente, es comprensible pero demasiado repetitivo.
La relación con el rey Fernando, por lo distante y fría es casi más creíble que la atracción entre Carlos V y ella, una mujer físicamente muy poco agraciada, doce años mayor, mientras que él, si bien no era agraciado de cara, sí lo era de cuerpo; en general está descrita de modo poco convincente, en mi opinión. También las relaciones con sus otros dos maridos son pasadas bastante a la ligera.
Y creo que es el tono general de la novela: una historia novelada, una narración casi periodística, un reportaje de la alta política internacional, y algunas notas personales dramatizadas, pero tan distanciadas, tan frías, que nos resultan ajenas y no nos hacen vibrar emocionalmente. Quizás la autora no lo busca.
Lo cierto es que es una historia que se lee bien, pero que deja bastante indiferente. Entretenida como si se leyera un reportaje histórico. Pero sin profundidad psicológica ni acercamiento íntimo. Quizás tampoco el personaje daría más de sí. Otras vidas son más atractivas, en mi opinión. Ariodante
|