Pilar Alonso (Registrado)
Este ex piloto de la RAF y periodista de investigación está considerado, junto a John Le Carré, uno de los mejores escritores de novelas de espionaje. En su haber figuran grandes títulos del género: Chacal, Odessa, Los perros de la guerra o La alternativa del diablo, por citar algunos. Cobra es su último trabajo publicado en España y sigue la estela de los que le precedieron. Un presidente de color ocupa la Casa Blanca y la acción se inicia con la muerte de un joven a causa de las drogas y con una llamada del Presidente al director de la DEA en mitad de la noche. El objetivo: averiguar si es posible acabar con el narcotráfico, especialmente con el relacionado con la cocaína. Esa petición va a poner en marcha una descomunal operación protagonizada por dos hombres, dos veteranos retirados, el más joven de los cuales tiene 61 años. Inteligentes, osados, preparados, y con una dilatada experiencia, van a llevar a cabo su plan durante varios meses para acabar con el tráfico de cocaína. Dicho plan no parece absolutamente legal, pero no hay duda de que obtiene los resultados apetecidos. De la lectura de esta novela se desprende que con la ley en la mano es imposible acabar con esa lacra social. La burocracia, la falta de condenas, las fianzas, los derechos de los detenidos… todas las armas del sistema judicial pueden convertirse en ventajas para los delincuentes. Eso sin contar con los escasos recursos con los que cuentan los organismos dedicados a la lucha contra el narcotráfico. La única forma de acabar con ellos es saltándose algunos pasos. Lo cierto es que la idea que Forsyth pone sobre la mesa en esta novela es soberbia. Peligrosa, sí, pero muy efectiva, y sólo se tambaleará cuando las consecuencias se manifiesten en territorio norteamericano. Dicho en palabras de uno de los personajes: “Nuestra nación puede matar a un millón de personas en el extranjero, pero ni el uno por ciento de sus propios delincuentes sin sufrir un desmayo.” El planteamiento de la trama es inteligente y está planificado al detalle. El autor expone los preparativos y las primeras fases del plan, y el lector no deja de preguntarse para qué servirán algunas de las medidas que se van tomando. Con una prosa ágil y rápida, y con un ritmo trepidante, nos vemos sumergidos en una guerra que se va desarrollando ante nuestros ojos y que nos mantiene pegados a sus páginas hasta el inesperado final. Un thriller bien construido que pone en el punto de mira uno de los mayores problemas de nuestro tiempo. Pilar Alonso Márquez
|