pilarlb (Registrado)
En los primeros capítulos el libro me sorprendió. La forma de proceder del médico
de pago, por ejemplo, con exageradas diferencias en el trato respecto a pacientes
del Seguro (que las hay, ya se sabe), pero me parecieron surrealistas en el momento
de leerlas. Me chocó también la absurda familia de Emma, la madre de Johannes, la
actitud de algunos empresarios y empleados, tanto en el ámbito familiar como laboral,
y hasta que la joven se dirigiera por carta a su suegra, a la que no conocía, presentándose
como “Corderita”.
Al fin logré entrar en la dinámica del autor y ver la novela desde otro ángulo.
Teniendo como base un amor tierno y juvenil, las situaciones que viven los chicos
parecen caricaturizadas, exageradas, mostrando intencionadamente el marco absurdo
en que han de luchar día a día. Ese punto de ridiculez y exageración
contrasta de manera precisa con el amor de la pareja que, poco a poco, va captando
al lector por su juventud, inexperiencia, falta de apoyos y un entorno hostil.
Haría un inciso, no obstante, y es que la ternura que se intenta transmitir con
relación a la pareja se rompe un poco en algunos diálogos. Si Johannes se refiere
a su mujer como "Corderita", un apelativo cariñoso del que yo diría que se abusa,
Emma sólo llama a su marido "chico", en un tono que suena poco íntimo, como resulta
distante que ambos se refieran al futuro bebé como "el crío". Esas conversaciones
me han parecido ligeras en el tono, rompiendo la complicidad tierna que el autor
pretende que vive la pareja.
La novela está escrita con un estilo difícil de precisar, como decía, se ajusta
al tipo de vida de principios del siglo XX pero no de forma real sino un punto exagerada
en el entorno de los protagonistas. Eso refuerza que
el lector sienta simpatía por los jóvenes
enamorados y espere el resultado final de la historia.
Pilar López Bernués
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