Santi37
El premio Pulitzer de este año se parece sospechosamente al del pasado, que recayó en "Las aventuras de Kavalier y Clay", de Michael Chabon (por ahí anda la ficha). Comparte con este libro una línea argumental común; la de cómo puedes llegar a triunfar en Estados Unidos si te lo curras en serio.
Pero mientras que en el libro de Chabon los dos personajes principales concentraban sus esfuerzos en ganar mucho dinerito, Calíope Stephanides, la heroína/héroe de la novela de Eugenides, sólo quiere estar a gusto dentro de su propia piel. Y explicarse a sí misma cómo los caprichos de la genética han llegado a fabricar un espécimen humano como él/ella, un ser entre medias de dos sexos, como el juego de palabras del título hace entrever.
Para ello, remonta la historia familiar a la de sus abuelos, que tuvieron que salir de su pueblo de la antigua Jonia (hoy Turquía) huyendo de las tropas de Kemal Ataturk, borrando un pasado e inventando, e intentando, una nueva vida en Norteamérica.
La primera parte del libro, la historia que cuenta Calíope antes de que ella naciera (¿Y cómo sabe ella todo eso? pueden preguntar algunos; ¿Y qué importa?, respondo yo), deudora del maravilloso "Tristram Shandy" de Laurence Sterne, es con diferencia la mejor del libro: una vez que Cal nace se nos cuenta la historia de siempre, con grupo étnico distinto (esta vez, la colonia griega de Detroit) y los avatares nacionales que todos conocemos; los disturbios raciales de los últimos años sesenta, Vietnam, el nacimiento del Gay Power en San Francisco y el apogeo del LSD, etc.
La narración de las vicisitudes de la familia Stephanides es ágil, juguetona, distinta; y uno se llega a encariñar sin ningún esfuerzo con la pequeña protagonista, de la que nos quedamos con ganas de saber más, ya que el libro acaba con un "Happy End" no demasiado creíble, cuando Callie vuelve a casa a los quince años convertido en Cal, que ya tiene cuarenta y uno cuando nos cuenta su historia.
El libro, a pesar de su extensión, se lee con placer y agrado: no "pesa" en ningún momento, y, aunque ya he visto la peli, me ha suscitado las ganas de leer "Las vírgenes suicidas", hasta ahora única novela de Eugenides.
Muy recomendable para amantes de las sagas familiares "distintas".
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