Anika (Registrado)
Se escriben muchos libros de misterio, pero “La chica Einstein” es uno de los libros donde más misterio he visto en los últimos años. Es una constante en cada capítulo, y te lleva de un lado a otro haciéndote preguntas, resolviendo tus propias cábalas, intuyendo, sospechando, imaginando… Albert Einstein es parte protagonista en la novela a pesar de que no aparece hasta casi el final, pero toda la novela gira entorno a él. La chica, que aparece no muy lejos de su casa y con un folleto de una de sus conferencias; el fantasma de Max, el hermano de Martin, que admiraba a Einstein y sigue en la vida del psiquiatra; el joven que escribe una novela sin nombre desde un psiquiátrico de Suiza; la extraña carta que recibe Mileva Einstein de un pueblo de Serbia… La chica Einstein es una novela que se presta a muchísimas lecturas, sobre todo cuando la estás leyendo. Al finalizarla tienes la impresión de haberte bebido un cóctel lleno de alcohol que te deja noqueado. Me ha encantado todo el proceso, el de saborear el cóctel, el de alargarlo en el paladar, el de terminarlo medio mareada… me ha fascinado en realidad, en particular porque me encanta preguntarme quién es quién, por qué ocurre lo que ocurre, cuánto de locura hay en la trama, y qué hay de verdad en las historias que nos cuentan, y La chica Einstein se presta a estos juegos en cada capítulo. Incluso cuando me parecía tener clarísimo quién era la chica Einstein (o la Paciente E), recordaba lo bien que dibujaba, rememoraba a esa otra chica que sabía dibujar y se me cruzaba la información haciendo una pequeña explosión en mi teoría. Fascinante. Extraño, pero fascinante. Philip Sington introduce en su novela no sólo a Albert Einstein, si no también a Mileva –su primera esposa y artífice de que el científico llegara donde llegó-, a su hijo Eduard –cuya locura ronda cada página de la novela-, y a su primogénita, aquella que la pareja dio en adopción antes de casarse por haber nacido fuera del matrimonio y de la que tan poco se sabe aún a día de hoy. Anika Lillo
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