Pilar Alonso (Registrado)
La ciudad de Jackson, Mississipi, donde se desarrolla esta historia, no debía ser muy distinta a otras muchas ciudades del sur de los Estados Unidos a principios de los años 60. La segregación racial era un hecho. Autobuses, baños, cines, restaurantes, campos de béisbol, bibliotecas, hospitales… unos para los blancos y otros para los negros. Ningún negro, por ejemplo, podía cortarle el pelo a un blanco, ni ser enterrado en terreno donde hubiesen dado sepultura a los blancos, ni compartir el agua de una fuente o una mesa de billar, ni acudir a la misma farmacia o comprar sellos en la misma ventanilla de Correos. Son sólo algunos ejemplos de lo que era la vida cotidiana para la mayoría de la gente de color del Sur. Y de eso va precisamente este libro, de la vida cotidiana. El Movimiento por los Derechos Civiles en Estados Unidos no carece de episodios dramáticos, de movilizaciones y de personajes de la talla de Martin Luther King. Pero en esta novela no se tratan los “grandes hechos” más que de pasada. Son los sucesos pequeños los que acaparan la atención y dibujan una realidad mucho más cercana. De la mano de dos criadas negras y de una joven blanca con ganas de cambiar las cosas, la autora nos desvela los entresijos de una sociedad duramente compartimentada, en la que nadie cruzaba las líneas que la costumbre había impuesto para todos. Las tres protagonistas se alternan para narrar, en primera persona, una historia marcada por el miedo y por el valor. Gracias a ellas podemos conocer un poco lo que suponía ser una criada negra en una casa de blancos en aquella época, no tan lejana como nos gustaría pensar. A través de ellas vivimos situaciones humillantes o frustrantes, trágicas en ocasiones, pero también esperanzadoras. Porque la esperanza es lo que mueve a sus protagonistas, a esas tres mujeres unidas contra toda lógica en medio de una sociedad que lucha por mantenerse anclada en el pasado. Estremecedora, tierna, sugerente y desgarradora… una novela con corazón. Pilar Alonso
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