Verónica Butler (Registrado)
Me costó meterme en la trama de la novela por dos motivos muy simples: El primero, la densidad de las explicaciones que da el autor a veces me hacían perder el objetivo primordial de lo que estaba contando. La segunda es la traducción, a veces engorrosa, del texto que supongo se deberá a la narrativa del autor. A pesar de estos inconvenientes tenemos entre las manos una gran historia.
El comienzo misterioso de los dos chiquillos que cometen una travesura en la que la profecía de la Sibila jugará un papel fundamental en sus vidas, me pareció genial.
El personaje del Druida, clave en la novela y el resto que le seguirán, es atractivo y de una fuerza arrolladora.
El amor de uno de los chicos, ya un hombre maduro casado con una jovencita, será destruido por un suceso trágico que dará como resultado el abandono de un niño, la llave de la caída del poder romano.
Contada como si fueran varios libros en uno, nos muestra la crueldad y la violencia del ejército romano en la batalla con verdadero realismo; el poder de la sumisión que ejercieron al pisotear a otras culturas y pueblos, que desembocaría en su propio final.
Verónica Butler
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