Verónica Butler (Registrado)
Gracias a esta novela he podido entender el conflicto entre palestinos e israelíes.
La autora nos muestra a Beirut como un amante eterno que la enamora y la abandona sin que puede desprenderse de él; una alegoría de los hombres a los que pierde y deja pasar por su vida: Su marido, su primer novio, sus amantes ocasionales...
La vida de Zena durante el periodo que pasa en Nueva York donde añora y ama en la distancia a Beirut, se convierte en una absurda pesadilla tras los atentados a las torres gemelas, cuando ser árabe en Amrika, como suelen llamar al continente en su idioma, es símbolo de culpa y miedo.
La joven se siente despreciada en la que consideraba su hogar de estudiante, hasta que la amistad de un compatriota le mostrará los lugares árabes escondidos en la gran manzana que la llevarán a decidir volver a su tierra.
Pero esa decisión creará mil conflictos en su vida: desde la destrucción por parte de los israelíes de la casa familiar de su madre y su abuelo, convertida en un búnker donde se tortura y encadena a presos políticos, hasta el clima de violencia en que se va transformando su amada Beirut, donde ser mujer e independiente es sinónimo de prostituta para los milicianos.
Zena dejará que Beirut la ame y la arrastre con ella en una espiral de alcohol y drogas, que la encadenará para siempre a la ciudad que ni puede ni quiere olvidar.
Verónica Butler
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