
El protagonista de la historia es Igor, un atractivo ruso de cuarenta años, magnate de las comunicaciones y que está en la cima de su profesión tras una vida entregada a alcanzar su sueño personal, ese que atrae a millones de personas: éxito, poder, dinero, glamour… Pero hay algo que no le ha salido bien y que no consigue digerir: su ruptura matrimonial. Después de dieciocho años, Ewa pone fin al matrimonio y huye con un encumbrado modisto, también hecho a sí mismo.
Recuperar a la que fue su mujer y decirle que la perdona se convierte en una obsesión para Igor... Comienza a idear un retorcido plan que lo trasladará a Cannes durante el festival de cine. Sólo empleará veinticuatro horas, y en ese tiempo “algo” alterará las fiestas, el lujo y el glamour de la “superclase”, hombres y mujeres poderosos que utilizan ese tipo de encuentros para negociar, suscitar envidias, divertirse y, siempre, permanecer en el poder. Mas no sólo el grupo de élite invade la población mediterránea, porque a ellos se adhieren los que desean una oportunidad, los que están dispuestos a todo por fotografiarse con famosos y formar parte de un mundo de éxitos, o las estrellas de antaño que no aceptan su momento de declive… Unos y otros, famosos o aspirantes, extranjeros o ciudadanos de Cannes, están en el punto de mira del magnate ruso.
El método elegido por Igor para llamar la atención de Ewa sustenta una trama intensa rodeada de lujo, poder, joyas, yates, moda… pero también descoordinación y confusión. Deja al descubierto lo más sórdido del género humano a medida que el protagonista sigue con su plan y reflexiona, finalmente, si “ella” lo merece.
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