Verónica Butler (Registrado)
Esta preciosa novela, una de las mejores que he leído hace tiempo, nos relata la sencilla vida de una mujer árabe navegando a través del río de su memoria, en la que los retazos de su infancia y juventud, se mezclan con el presente de forma súbita e inesperada por culpa de sus enfermedad.
Casada tres veces y enamorada eternamente de su segundo marido, que perdió a causa de una epidemia, se ve sola, viuda y embarazada con menos de 20 años. La vida la llevará a un tercer matrimonio del que nacerán más hijos, entre ellos el autor de la novela que es el menor.
Con una prosa repleta de poesía y un gran sentido del humor, Tahar Ben Jelloun nos relata a través de él mismo y de su madre, cómo era la existencia en las ciudades de Fez y Tánger.
La anécdota de la conversación que tiene la anciana con el contestador del teléfono de su hijo, me hizo reir a mandíbula batiente, y las escenas más tristes de la novela, con el deterioro de la anciana, te llenan de emoción y ternura. Personajes casi maléficos como Keltum, a la que la anciana considera un demonio, es la que cuida día y noche de ella, soportando sus gritos, desaires y profundos olvidos, que te hace ponerte en la piel de todas aquellas personas que pasan por eso a diario.
La obsesión de la madre con disponer de un buen entierro, agasajando a sus invitados con honor, dice mucho de la casta de las mujeres de aquel tiempo, prácticas y dispuestas para acontecer cualquier situación, con elegancia. En definitiva, un libro muy recomendable para leerlo con tranquilidad, deleitarse con sus páginas y enamorarse de las mujeres valientes de esa tierra.
Una ayuda inestimable para entender el drama de esta devastadora enfermedad, que roba el alma y la esencia a quien la padece.
Verónica Butler
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