Nick Nolte (Registrado)
Así comienza El Club de los Estrellados, novela publicada en la prestigiosa colección Andanzas de Tusquets. El cartero se llama Francho y es una mezcla entre narcisista y fetichista, un solitario que se pone ropa interior de mujer y se mira en los espejos de su dormitorio. Sexo en solitario. Tan solitario que el sobre cambia su vida porque se impone la misión de entregárselo a ese tal “Koyak”. Eso hará que comience a protagonizar una peripecia trepidante por los bajos fondos de la ciudad, quizá con la secreta intención de ver a una verdadera mujer en ropa interior. Mientras tanto, su único amigo y una compañera de trabajo llamada Hortensia se extrañan del cambio de comportamiento de Francho. ¿Qué le pasa? ¿A quién está buscando? ¿Por qué ha cambiado sus hábitos rutinarios? Lo observan y comparten sus sospechas y confidencias. Eso los une, tanto que enseguida sabemos que el amigo de Francho (un personaje que no tiene nombre) está enamorado de Hortensia. Ese enamoramiento también lo llevará a protagonizar otra peripecia igualmente trepidante, aunque no será por los bajos fondos de la ciudad, sino en una habitación de hospital, junto a Hortensia, que está herida de gravedad por una enfermedad y quiere expiar sus propios errores vitales. Las dos historias se entrecruzan y se reflejan la una en la otra con hábiles guiños del autor. El lector pasa de la una a la otra sin saber que, en realidad, está leyendo la misma historia reflejada. Pero el lector quiere seguir leyendo, necesita seguir leyendo, porque el autor ha concebido una estructura que genera hambre de lectura. Así se llega a un brillante final de fuegos artificiales y ruidosa traca, después del cual queda un silencio especial, el que sucede a las historias bien contadas. Nick Nolte
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